sábado, marzo 28, 2015

LA TARDE EN QUE EL MAGO CAPRIA DESAFIÓ AL DESTINO





                    Para Tritri, que me hizo hincha de Racing.



El miércoles 25 de marzo de 2015, mientras viajaba desde Buenos Aires a Coronel Suárez, comencé a chatear por whatsapp con mis hermanos Toto y Cabeza. Enseguida salió el tema del 112 aniversario de la gloriosa Academia Racing Club y Cabeza nos preguntó cual era el mejor gol que recordábamos haber visto como racinguistas.
Ni lo pensé, me remonté enseguida al 3 de diciembre de 1995, casi veinte años atrás. Y aparte de recordar los 6 goles académicos, recordé algo más que había olvidado, un detalle que me llevó a escribir esto que están leyendo. Ese fue el mejor partido que recuerdo del Mago Capria, hizo 3 golazos, pero lo que más me llamó la atención fue el gol que no hizo.
Pasó a explicarme:se veía que ese domingo iba a ser algo especial, estaba soleado, hermoso y era el debut como técnico de Miguelito Brindisi en la Acade mientras que los bosteros peleaban la punta y a la vez elegían nuevo presidente.
Nos juntamos en el departamento del centro de Avellaneda que compartíamos con Toto y se sumaron los suarenses Largo y Carlitos. Fuimos caminando hasta la sede de Racing, sobre Mitre y ahí mismo nos pasó a buscar un micro de la filial La Plata, donde venían los hermanos Hall, también suarenses y obviamente académicos.El micro apareció a la hora convenida, repleto de hinchas y cánticos, entonces cruzamos el Riachuelo en busca de la Bombonera. Jamás se volvería a repetir esa alquimia de gente y sensaciones, a muchos no los volví a ver. Pero esa tarde tenía algo especial en el aire. Estaba destinada a ser eterna.
Cuando llegamos a una Bombonera repleta de hinchas de Racing y Boca, escuchamos por los altoparlantes que Mauricio Macri había ganado las elecciones del club local. Era el comienzo de una etapa muy ganadora de Boca, pero antes de la gloria tenían que comerse una humillación de locales, con Maradona, Manteca Martinez, el Mono Navarro Montoya y otras leyendas dentro de la cancha.
Comienza el partido y a los pocos minutos el Mago captura un rebote y la pone al ángulo como solo él sabía. Golazo.
Sigue el partido, a los pocos minutos el Mago le pone un pase magistral al Chelo Delgado que se la picó por arriba al Mono Navarro Montoya. Dos a cero.
Y al ratito nomás, el Piojo López se filtra entre sus dos marcadores y hace un gol rarísimo, imposible, como todos los de él (el piojo siempre erró los goles más fáciles y embocó los más difíciles).Iban trece minutos del primer tiempo y Racing ganaba 3 a 0. No entendíamos nada, nadie entendía nada. Euforia, locura.
Me acuerdo que muchos racinguistas de la tribuna lo puteaban a Maradona, lo forreaban diciendo:
- Ah pero que jugador distinto, es de otro planeta-. El Diegote ya estaba en el final de su carrera, pero su orgullo lo llevó a empujar para adelante y nos acorralaron contra nuestro arco. Ya no corría como antes el gordo, pero ponía unos pases gol letales, desde cualquier sector de la cancha. Para colmo, el picapiedras de Zanetti (no el Pupi, el hermano) se hizo echar al pedo ahí nomás. Me acuerdo la genialidad de uno de nuestra tribuna que le gritó: - Ni un gen heredaste de tu hermano Zanetti, ni un gen!!! La carcajada general no podía ocultar nuestros nervios y si bien el Nacho González se atajaba todo, no pudo evitar el 3 a 1 ni el 3 a 2. Por suerte, antes de que terminara el primer tiempo, el Sheriff Castrilli tuvo un gesto salomónico y echó al picapiedras de Giunta. Ahora eran diez contra diez y terminó el primer tiempo.
Arranca el segundo tiempo y a los pocos minutos la agarra el Mago de afuera del área, nadie lo marca y le pega uno de esos zurdazos demoledores, un latigazo con su marca de fábrica que se mete en el rincón izquierdo del arco de Navarro Montoya: 4 a 2.
Entra De Vicente en reemplazo del Chelo Delgado y a los pocos minutos le toca participar en una jugada magistral, se la lleva encarando al área, se la toca al Piojo que le devuelve un taco hermoso, centro de De Vicente, golazo de palomita del Mago Capria. Y ahí gritamos todos hasta quedarnos disfónicos. 5 a 2.
Otra vez Boca nos arrinconó y otra vez el Nacho González sacó varias pelotas de gol, pero en los contraataques Racing también erraba goles. Pase de la mitad de la cancha de Diego a Manteca Martinez y 5 a 3. Cuando el partido ya se terminaba el Piojo lo ve adelantado al Mono y le hace otro de esos golazos extrañisimos. 6 a 3. Ya sin fuerzas, ya sin voz, gritábamos como podíamos, citando una famosa canción: - Siete, que te parece, siete, que te parece!!!
Y ahora viene la jugada de la que quiero hablar: se escapa el Mago por derecha, tira el centro hacia atrás para el Piojo que le pega y el Mono alcanza a desviar, la pelota entonces le queda al Mago que solo tiene que empujarla y es 7 a 3!!! Pero el Mago no la empuja, deja que el defensor de Boca le tape el arco, engancha hacia afuera y enfrenta al Mono que lúcidamente le tapa el gol. Inmediatamente se ve que Navarro Montoya le dice algo al oído a Capria. Se habló mucho después de esa jugada, hasta Maradona opinó que Capria no tenía códigos y que lo había querido sobrar a Navarro Montoya. Cuando le preguntaron al Mago, el simplemente acotó que había dudado de hacer el gol porque pensaba que estaba en posición adelantada.
Después Boca hizo el cuarto gol y el partido terminó 6 a 4 a favor de Racing.
Pero volvamos al gol que no fue.
Diga lo que diga el Mago, yo se que lo hizo a propósito, los quiso gambetear al defensor y al arquero y si le salía ese gol ya era como el summun de la dinámica de lo impensado. Es verdad, tal vez no tuvo códigos, tal vez esas cosas no se hacen en el fútbol profesional, pero yo me acuerdo que en el potrero esas cosas si se hacían. Y más si ibas ganando 6 a 3. Sobrar la situación, hacer una de más, era un pecado no tan grave cuando yo era chico y jugábamos a la pelota en la placita enfrente de casa. Es más, diría que era la sal misma del fútbol. Pero también pienso que en esa jugada el Mago desafió al destino, se burló de los dioses y estos lo castigaron. Podemos especular que si el gol efectivamente se concretaba, a Capria se le iban a dar todas en su carrera, iba a salir campeón con Racing y luego iba a ser el 10 de la selección y a salir campeón del mundo.
Pero lo cierto es que la picardía le falló y el ya nunca volvió a ser el Mago de ese partido y en su carrera solo volvió a mostrar chispazos de lo que fue ese domingo en la Bombonera.
Quien sabe con certeza qué es lo correcto y como se debe actuar en un segundo, quien puede juzgar al Mago por su exceso de belleza, por su temeridad. Yo no.

Yo te evoco, Mago querido, en la tarde inolvidable en que opacaste al más grande de la historia, en que hiciste todo perfecto, incluso ese error fantástico, que hubiera sido el gol de tu vida.

2 comentarios:

juan miravent dijo...

Uh, que tarde que memoria de las juagadas!!! que baile ja ja, nos fuimos a arruinarles el campeonato nomás y nos salió bien!!! y el cantito ácido de nuestra tribuna lo voy acotar... ole le le ola la la, traigan la falopa el gordo no da más... perdón Diego!!!

Rodrigo Millenperier dijo...

AGUANTE EL MAGO LCCOO