martes, mayo 23, 2017

JUANA, CHUNCHUNA E INÉS

Lo primero fue enamorarme de Juana, todo lo que hizo en televisión era un humor distinto, absurdo, genial, que anticipó a Cha cha cha.
Hablo de su propio programa, pero también lo que hizo con Gasalla y con "La noticia rebelde". Desde ahí la sigo.
Una vez la entrevisté, después paré de colado en su depto. Un día se bajó de la televisión y dijo que se iba a dedicar a la música, que no le interesaba la tele, que lo había hecho solo por la plata.
Está loca, dije. Y si: está loca y es genial.
Nunca más hablé con ella, vive en una quinta o algo así. Si claro, fui a varios de sus recitales. Porque es una artista de culto en el mundo entero por su música.
Es nuestra Bjork, ponele, como forma de intentar clasificar lo inclasificable.
A Chunchuña la conocí una noche en que fuimos a escuchar cantar a su otra hija, Inés, que también actuaba con Juana.
Chunchuna diosa total, modelo top, actriz, arquitecta.
Inés hermosa y secreta, aparece en dos escenas inolvidables de películas clave del Nuevo Cine Argentino. En "Buenos Aires Viceversa" de Agresti cuando le tira onda para enfiestarse a dos veteranos que se cagan todos y la terminan mandando a la mierda. Y en "El Otro" de Rotter, aparece al principio para dejarnos hechizados y enloquecer a Julio Chavez.
Geniales, hermosas, buena gente, imposible olvidarlas.
La mamá y las dos nenas.
Tal vez no las registrás porque no aparecen en la tele.
Son distintas.

lunes, mayo 15, 2017

TODO SOBRE LA MARIHUANA




Hoy el periódico Nuevo Día recoge una publicación que hizo el psiquiatra Bernardo Carricart en Facebook, sobre el tema de la marihuana terapéutica, y lo entrevista para ampliar sus dichos.
Es una entrevista muy interesante y picante.
Cuestiona el doctor la reciente ley que habilita el consumo de marihuana en casos clínicos y argumenta, entre otras cosas, que eso va a llevar a que miles de pibes cultiven en sus casas la planta (planta sagrada, la llama irónicamente).
En principio, le diría que ya hay miles, millones diría, en todo el país, que autocultivan la marihuana siendo ilegal para uso recreativo.
Esa idea de que legalizar alienta el consumo es conservadora, reaccionaria y no es verdad. Lo que más incentiva el consumo es que algo esté prohibido. Sobre todo entre los pibes.
Argumenta luego Carricart, que el uso y abuso de la marihuana recreativa abre la puerta a enfermedades psiquiatricas en personas que tenían ya una predisposición genética.
Totalmente de acuerdo, eso no me lo contó nadie, yo lo viví: el uso y abuso de la marihuana disparó en mí un par de brotes psicóticos. Por eso también hace años que la dejé.
Ahora, hay que decir toda la verdad: cualquier sustancia, sea natural o artificial, tiene sus pro y sus contra. La marihuana en su uso recreativo abre las puertas de la percepción, del inconsciente y entonces salen los colores, la sensibilidad para percibir olores, sensaciones, la risa, el éxtasis.
Pero también, en muchos casos, atrás de eso viene la paranoia, la angustia, la psicosis.
Ahora: ¿se soluciona algo prohibiéndola? Ya está demostrado que no.
La experiencia del mundo, la tendencia es ir legalizándola, no solo en Uruguay, también muchos estados de EEUU y Europa.
Con ese criterio, también tendríamos que prohibir el alcohol y la sal, porque está comprobado que su abuso hace mal.
No me voy a extender aquí sobre el fabuloso negocio ilegal y las mafias que genera la prohibición de las drogas, pero llama la atención que un tipo joven defienda un orden ya fracasado, que se cae a pedazos en todo el mundo.
Defiendo siempre la libertad, el libre albedrío, el hecho de que tengas la oportunidad de equivocarte y aprender. Defiendo una democracia y un estado que regulen y administren la marihuana sea para uso medicinal o recreativo.
Hacía allá va el mundo.
Sangra por la herida el doc, en cuanto a que se cuestiona mucho la administración de psicofármacos legales en la psiquiatría y se prohibe una simple plantita.
Está bien, el defiende su profesión, lo que le enseñaron.
Pero a mi también, nadie me lo contó, lo experimenté: la medicación psiquiátrica nunca soluciona nada, simplemente atonta, adormece el dolor y el sufrimiento mental.
Y no voy a extenderme tampoco sobre el fabuloso negocio de los laboratorios que hacen la droga legal.
Así que cuestionar la legalización de la marihuana para uso terapéutico me parece demasiado. Nadie se va a fumar un porro por eso.
Y, legalizar el porro, poner el negocio bajo la órbita estatal, sacárselo al narcotráfico , paradójicamente, no incentivaría el consumo, sino que lo haría más acotado, sano y transparente.

martes, mayo 09, 2017

¿COGER O HACER EL AMOR?

Tal vez hable desde el resentimiento y la envidia, porque la verdad es que nunca me pude coger un gato de esos que aparecen en los medios de comunicación y se ven tan lindos, tan irresistibles, tan poderosos, que te dan ganas de comértelos al horno con papas.
Pero tengo la creciente sospecha, desde años, que no hay mucho más allá del photoshop y del maquillaje sensual y sobretodo, después de los cuarenta, cuido mucho con quien intercambio fluidos, palabras, vivencias, porque todo eso es energía pura que te nutre o te destruye.
Ver esas minitas que viven vidas alocadas, reventadas, vendiéndose como objetos de consumo, me hace, no juzgarlas desde la moralina fácil, sino pensar como te pueden intoxicar si compartís lo que sea con ellas: sexo, amor o amistad.
Tranquilo, relajado, medito y espero una mujer sana con la cual hacer el amor.
Que el sexo sea meditativo, que el amor sea compasivo.
Sino, más vale solo que mal acompañado.

jueves, mayo 04, 2017

BIODANZA




Estando en Coronel Suárez me entero por una amiga, mi Buda escondida, que existe algo que se llama Biodanza.
Voy, pruebo con un par de sesiones, y me encanta.
Inventada por un psicólogo y antropólogo chileno, Rolando Toro, hace unos 60 años, la Biodanza es contemporánea en tiempo y estilo con las meditaciones activas de Osho.
Mucha catarsis, mucho baile.
Osho explicaba, ya en los años setenta, con su habitual sentido común y creatividad, que la meditación sentado que iluminó a Buda hace 2500 años, probablemente no funcione hoy (no para todos).
Porque estamos mucho más alienados que en esa época, más desequilibrados. Por eso revoluciona la meditación, inventa la catarsis, la meditación activa para liberarnos de tanta locura contenida.
También dice, siempre polémico, que el yoga y los mantras hoy ya no sirven.
Bah, eso lo decía en los setenta, imaginate ahora con las redes sociales y los smartphones, cuanto más salidos de eje estamos.
Por eso es necesario reinventar la forma de abandonar la mente y conectar con el corazón, el cuerpo, el ser.
Parece que al chileno Toro se le ocurrió algo muy parecido para la misma época.
Siempre me encantó bailar.
Y eso es Biodanza, bailar para desaparecer, hasta ser el baile mismo, diría Osho.
Pero a diferencia de las meditaciones de Osho, la Biodanza conecta mucho con el otro.
Mirarse, abrazarse, sentirse. Es el toque latino.
Una manera de alcanzar la iluminación a lo sudamericano.