sábado, enero 30, 2010

KARMA ANGELICAL


La primera impresión es inmejorable: cuando Gastón, alias Rama para los fans, alias Gas para los amigos, digo que cuando Gastón me abre la puerta de su departamento, una hermosa perra llamada Mina me salta en señal de bienvenida. Alguien que ama a un perro y vive con él, ya tiene gran parte de mi simpatía.
Ese día había leído en todos los medios que el grupo de los 5 amigos invencibles está por grabar un nuevo disco y un nuevo programa, que esta vez los tendrá como protagonistas excluyentes, ya no más Emilia Attias, no más mayores, los chicos crecieron…
“Más que nada creo que fue el público el que hizo que nosotros empecemos a ocupar el lugar principal de la tira. Ahora se nos viene toda una responsabilidad, igual alguna gente del elenco anterior queda, Jimena Barón sigue y Benjamín Amadeo también.”- dice Gastón mientras me convida con un agua mineral para paliar el horrible calor reinante.
“En marzo nos vamos a España y a Israel a hacer shows. Primero hacemos una pasada por España en donde vamos a hacer una promoción para terminar de vender las últimas entradas del show, nos vamos a Israel, hacemos shows, volvemos y hacemos, por lo pronto, dos fechas: Madrid y Valencia. No lo puedo creer todavía. Israel es una locura, nos sorprende que es una cultura y un idioma totalmente diferente, no podés creer lo copada que es la gente. Aparte no paramos: son tres shows por día. Te enfrentás a 7000 personas, parás hora y media y otra vez al escenario: 7000 personas de vuelta, es increíble. Nunca pensé que me iba a pasar algo así.”
Contra todos los pronósticos, Gastón dice que lo que más le atrapó siempre fue la sensación de hacer teatro, más que la televisión. Y que tanto él como sus compañeros de tira, hacen esto porque les gusta, sin especular.
“Yo encima cuando era chico odiaba las cámaras. Me acuerdo que hacía básquet en Blanco y Negro y cuando nos hacían una nota me escapaba, no quería. Si hacía los shows del colegio y estudiaba teatro pero era como para mí, no lo pensaba en relación a que me viera la gente.
A los doce empecé con guitarra y canto y después teatro, pero no sabía que iba a llegar a hacer esto. Al principio lo hacía como un juego, como algo que me gustaba, porque no era muy deportista, me gustaba más lo artístico.
Hay algo que nos pasa a todos en el elenco, que siempre hablamos, la gente de afuera ve como que este laburo es para ganar guita, levantar minas, que te inviten a todos lados y obviamente tiene su lado bueno, que se yo, cuando vamos al boliche en Buenos Aires no hacés cola, te regalan algo para tomar, entrás al VIP, pero hay cosas que no están buenas, como por ejemplo estar encerrado en un VIP, para eso me quedo encerrado en mi casa. O levantarte alguien y sabés que se te acerca porque te conocen de la tele, no que te quieren conocer a vos, entonces no sabés si te miran porque le gustás o porque sos el de la tele. A nosotros, todos los del elenco, nos pasa a lo mismo. No tiene sentido hacer esto para ganar minas.”
Luego la conversación se vuelve metafísica, le comento que me sorprende que en su familia todos sean exitosos, más allá de que él es el conocido, tiene una madre artista y un padre empresario. Tienen muy buen karma, le digo, el budismo diría que se han esforzado mucho en la vida anterior y llegaron con ventaja.
“Sí, creo que en mi familia estamos como tocados por un varita y uno también agradece, porque no es fácil, o sea, no sé si es un peso pero de verdad, que gracias a Dios a todos nos va muy bien. Por ahí siempre tenemos una ayudita que no se bien de donde viene. Y a mí me interesa mucho este tema, leo a Brian Weiss, “Muchas vidas, muchos maestros” y me intriga, mucho todo lo espiritual. Supuestamente uno viene a aprender cosas que en la vida anterior no pudo concretar. Incluso llegué a hacer una sesión con una terapeuta que investigó mi anterior vida. Me gusta todo eso, quiero conocer la India, me intriga saber de dónde venimos, que pasó antes, que vamos a hacer.”
La teoría del psiquiatra Brian Weiss es tan rebuscada como interesante. El postula que hay muchas vidas, como las religiones orientales, entonces hipnotiza a sus pacientes para analizar su vida anterior y a partir de ahí arreglar los problemas actuales. Curar el karma negativo. Un monje budista me dijo una vez que esto era difícil, pero posible.
Y otra pregunta que tenía preparada hacía rato, era simplemente si el campeón, el ganador alguna vez perdió, alguna vez sufrió por amor. Y Gastón se muestra una vez más auténtico y humilde.
“Yo estuve muy enamorado y sufrí mucho. Fue a los 17 años y la historia era que esta chica estaba enamorada de mi hermano Federico. Estuve de novio y lloré, mucho. Ella me dijo que estaba enamorada de mi hermano, igual nos pusimos de novios, la remé 3, 4 meses y nada, seguía enamorada de él. Y eso me marcó un poco en lo que pienso hoy en día de la pareja y del amor. Eso de entregarse a una persona para toda la vida no me convence. No es que estoy negado al amor, pero siento que no podría estar con una sola persona toda la vida. Seguramente que es muy egoísta lo que digo, pero yo tengo muchos planes para mi vida, hay muchas cosas que quiero hacer y eso te dificulta estar con la misma persona siempre.”
¿Y cómo se lleva el grupo, son amigos?
“Obviamente en el grupo tengo más afinidad con algunos, hasta por un tema de edad, yo soy el más grande, tengo 26. Me llevo muy bien con Nico Riera “Tacho”, pero con todo el grupo hay buena onda y salimos muy seguido, hablamos, las chicas son re pendejas, tienen 18, pero igual está todo bien. Hoy después de ensayar me fui a comer unas milanesas a lo de Nico, nos cocinó su madre, son muchos años de trabajar juntos, mucho código compartido. Estamos todos juntos todos los días, de lunes a lunes.”
¿Y con Cris Morena?, genia que educó a generaciones de adolescentes, con su Hollywood en castellano, alguna día seguramente la reconocerá la crítica.
“Cris es una mina que impone mucho respeto. La considero como alguien muy capaz, tiene una cabeza increíble. No lo digo de chupamedias ni nada, siempre lo pensé. Cuando empezó “Casi Ángeles” ella quería contar una historia bastante oscura, con chicos maltratados, violencia. Tenía cosas fuertes para lo que era el público. Y ella sostuvo esa historia a pesar de que al principio le iba mejor a “Patito Feo” que a nosotros. Y el tiempo le dio la razón.
Nosotros nos reunimos todo el tiempo con ella para saber que viene, que cambia. Ahora se viene un disco nuevo con letras de ella en las canciones, cambio grande del look de la banda, porque este año la historia, si bien está muy buena, no tiene tanto que ver con la banda.”
Gastón comparte su departamento con un amigo de Suárez, Juan y se fue de vacaciones con otra amiga del pueblo, Paula. ¿Novia? No para que, si tiene todas las que quiere…
“Tuve vacaciones muy movidas, con una amiga de toda la vida, nos fuimos a Isla Margarita, antes estuve recorriendo Italia con Nico, fuimos a esquiar al norte, después estuvimos en Milán, en Roma, en Venecia, después fuimos a Madrid, volvimos, pasé Año Nuevo en Suárez y después una semana en Isla Margarita, allá se nos incorporaron dos amigos de Ramos Mejia.
A fin del año pasado fuimos a la entrega de “Los 40 Principales” en España, que ganamos como mejor artista argentino. Eso fue fuertísimo, nosotros estábamos nominados por Argentina con: Babasónicos, con Axel, Miranda y Fidel Nadal. Ahí, de esa terna, la gente elige por Internet.
Nosotros no esperábamos ganar, ya nos íbamos de vacaciones y de repente nos avisaron que habíamos ganado y que querían que cantemos en la gala de la entrega. Ahí compartimos escenario con Robbie Williams, Shakira, David Bisbal, Marta Sánchez. Eso fue algo alucinante.”
En este presente de éxito mundial y millones de fans y entrevistas, Gastón no deja de atisbar un futuro por su cuenta, solo. Y ya tiene planes.
“Yo en el futuro me veo haciendo drama, que me encanta, me gusta más que la comedia. También me gustaría hacer cine y música por mi cuenta. Yo compongo acá en casa, hago mis canciones como pensando en lo que vendrá. Algún día tal vez haga mi propio disco.” (Entrevista publicada hoy en "Infosuárez")

jueves, enero 28, 2010

miércoles, enero 27, 2010

BARES Y FONDAS

Estar en Buenos Aires con más de 30 grados todos los días implica visitar todo el tiempo sus bares con aire acondicionado o al menos una mesita en la vereda para respirar.
Algo que extrañaba y me acabo de dar cuenta ahora que me voy, es la tradicional mala onda de los mozos de barrio, que la corrección política del auge del turismo internacional y las luces del centro no han logrado modificar en barrios que frecuento, como San Cristóbal y Monserrat.
Para el que no está acostumbrado puede ser muy hiriente que el mosaico ni nos mire, para el experimentado tiene un sabor especial esa tradicional mala leche aumentada por el calor.
El típico lugar que ningún turista debería dejar de visitar es el bar "La Giralda" sobre Corrientes, donde mosaicos bien gallegos y brutos nos ningunean y mientras nos da ganas de escupirlos, te cobran cualquier cosa por un café, sin factura ni ticket.

LOS PSICOANALISTAS SON GENTE MUY EXTRAÑA


Una amiga psicoanalista me pasa un libro de cuentos de Luis Gusmán, escritor y psicoanalista. Raro porque hace poco justo leí una nota en donde él decía que lo que escribía no tenía nada que ver con psicoanálisis. Raro también porque el año pasado iba conmigo al Taller de Maria Moreno, una chica que decía ser su pareja, una cineasta que no imaginaba por su carácter y forma, cerca de un personaje así.
Pero bueno, leo el primer cuento del libro: "Tenesse" y es genial y tiene un trabajo con el sinsentido del lenguaje que sólo se me ocurre puede tener un psicoanalista. Y también recordé hace algunos años haber visto una película muy interesante "Sotto Voce", basada en ese cuento precisamente.
Raro, todo muy raro. No me lo imagino a Luis Gusmán, es un personaje que se me escapa.
Y me da ganas de leer un librito del mismo autor,llamado: "El frasquito" que es verdaderamente inconseguible y de culto.
Por lo pronto, puedo arriesgar algo: Luis Gusmán existe y es un gran escritor.

miércoles, enero 20, 2010

EL FUTURO YA LLEGÓ

En aquel depresivo 2002 post explosión, alguien me habló de un personaje único que habitaba la imponente Estancia Curumalan. Es Mike Houlder, hijo y heredero de una increíble dinastía familiar. Desde chico se dedicó a la filosofía y las matemáticas, intento ser sacerdote, luego se dedicó al estudio de la reciente Inteligencia Artificial.
En esos tiempos me hablaba de que estaba programando GPS. En ese momento no alcanzábamos a comprender bien de que hablaba. Hoy día, con esta tecnología ya distribuida por todo el mundo, algo habitual y necesario, lo crucé por la calle y le pregunté que me podía adelantar del futuro próximo. Esto es lo que respondió:
“En este momento la tecnología GPS está pasando por un momento de cambio. Hay un sistema nuevo, “Galileo”, se va a poner a funcionar a la brevedad posible. Se dice que van a desaparecer los problemas con montes, árboles, edificios, que se va a poder ver todo. Este nuevo sistema es europeo y es mejor aparentemente que el sistema que tenemos hasta ahora que es yanqui. Lo que tenemos ahora ya es tecnología vieja, obsoleta. Este año se va a lanzar el satélite con el nuevo sistema, pero necesita 28 satélites para funcionar correctamente, no es fácil ni barato, pero va a ser revolucionario obviamente si pensamos que se va a poder ver absolutamente todo…”
Mike dice que se levanta a las 5 de la mañana a puro pucho, café e internet y desde su Estancia se comunica con todos sus amigos científicos de Inglaterra, Alemania y Canadá, desde allí intercambian datos, novedades y chistes. Cuenta que el otro día se le rompió el módem y no sabía qué hacer sin esa compañía virtual, esa maravilla llamada internet.
“En este momento estoy trabajando en la matemática de la aerodinámica, la teoría de vibraciones. Se aplica al diseño dinámico de aviones. Para modelarlos. Trabajo siempre desde mi casa, pensando en desarrollar mi propio avión, es un sueño pero siempre me interesó la aviación, en mi familia siempre estuvo muy presente el tema. Es una obsesión de toda mi vida con los aviones y lo hago ahora o sino no voy a hacerlo nunca. El tiempo pasa muy rápido.
Tengo contactos sobre este tema con gente de todas partes del mundo. Básicamente lo que estoy aprendiendo es la matemática de la simulación, estoy produciendo diseños de aviones.
Sería maravilloso diseñar y crear mi propio avión. Poder pilotearlo. Es un sueño que tengo, he piloteado un poco el avión de mi amigo Roberto Graham. Pero esto ha sido alguna vez que me ha cedido el mando volando, nada más.”
En su castellano limitado por una importante pronunciación inglesa, casi de película, da a entender conceptos complejos e ideas que siempre me despiertan curiosidad. Dice que le resulta muy difícil pasar de la lógica y la ingeniería a la diferencia entre la avena y el trigo y por eso se dedica simplemente a lo suyo y deja que otros se ocupen del manejo del campo.
“Siento que mi título de Doctor es un poco robado, porque muchos usan ese título en distintas disciplinas. Así que no lo uso mucho, pero sí, soy Doctor en Matemáticas de Cambridge, especializado en Inteligencia Artificial, estuve trabajando mucho tiempo en este tema cuando recién surgía y yo estaba en la empresa Texas Instruments.”
Y llega la pregunta del millón, que generó esta entrevista. ¿Qué piensa el experto que viene ahora, después de internet, después del GPS, con que nos van a sorprender los genios en los próximos años?
Medita largamente, como sopesando la respuesta y aclara algo que parece obvio pero no lo es todavía.
“Creo que va a crecer el uso especializado de las computadoras, se va a difundir mucho más, porque las máquinas tienen una capacidad casi ilimitada que hoy no es aprovechada como es debido. Hoy el uso eficiente de la computadora tiene que ver con mandar un mail o escribir algo en Word, pero eso es algo ridículo si pensamos lo que se puede llegar a hacer con una computadora cualquiera. Esta es mi esperanza, que el uso sea cada vez más específico. Las computadoras pueden dar 10 veces más de lo que dan hoy en día.”
Finalmente charlamos sobre como internet ha modificado nuestra vida y dice que le preocupa mucho la censura sufrida en China por Google. Afirma que la empresa haría bien en retirarse, perdería un gran mercado pero los chinos perderían mucho más.
También dice que se siente privilegiado de vivir en un lugar como Coronel Suárez pero hace una sugerencia, una sola:
“Solamente necesitaría un Café de Jazz. Un lugar donde poder disfrutar un cognac, buen jazz y un diálogo tranquilo con amigos.”

(Entrevista publicada hoy en "Infosuárez")

lunes, enero 18, 2010

SOBRE LOS HELADOS DE "LA FLOR"

Este verano boom de heladerías en Coronel Suárez, especialmente de heladerías baratas o de precio intermedio. Ëxito total de "Grido" que se vino desde Córdoba y cobra 19 pesos el kilo. Encima dicen que son ricos.
Hay varias otras de precio intermedio que tienen muy ricos helados también.
Lo cual pone en apuros a los clásicos del helado artesanal suarense. Hablo de mi favorita: "La Flor" y su archienemigo "Botzke" o como carajo se llame.
"La Flor" tiene el kilo a 40 pesos y el helado más barato ronda los 6 pesos. Pero "La Flor" garpa. Es el mejor fucking helado del sudoeste bonaerense y le puede competir mano a mano a cualquier "Freddo" o "Pérssico" que se le plante.
Es un helado delicioso y que donde dice nuez tiene nueces de verdad, donde dice frutilla está la frutilla y donde dice limón es jugo de limón, no esencia.
Esta es una discusión que me interesa: que exista la opción del helado barato pero que siga conservando su lugar para el que trabaja a todo lujo.
Algo del orgullo suarense tiene que ver con esto, aunque los foráneos le hayan quitado mucha gente nada iguala las cremas de nuestro clásico y sus porciones exageradas y voluptuosas.
Enclavada en el exacto punto G de la ciudad, el kilómetro 0, "La Flor" es parte de la historia grande de esta ciudad.
Larga vida a los que apuestan fuerte, les deseamos los gorditos suarenses.

sábado, enero 16, 2010

COSAS QUE PASAN


¿Cuántos años estuve en Baires buscando el sentido?
¿Cuántas veces abjuré de Suárez,puteando su mediocridad?
Para venir a comenzar 2010 felíz, pleno, trabajando en un medio que me da la libertad que no existe en ninguna parte: ni Buenos Aires, ni Paris ni Nueva York.
Que raro es todo, que vengo a encontrar el hilo de Ariadna justo donde siempre renuncié a buscarlo.
Planes para este año: seguir acá en el pueblo rompiéndole el culo a "Nuevo Dia" y hacer una visita mensual a Baires para hablar con Chamorro y amigos.
Que belleza, que arte lacaniano el de Jorge que vió que la respuesta estaba en alejarme de su consultorio, que ya está, tema solucionado.
Se acabó el círculo vicioso y comienza el virtuoso.
Y escritura y amigos y mujeres y brindis.
¡Salud!

miércoles, enero 13, 2010

CHARLY, CELESTE Y YO



Esta nota que voy a escribir es la antítesis de otra que escribí hace varios años en “Nuevo Día”. Se puede pensar que soy incoherente o muy cambiante. Prefiero verlo como una evolución.
Durante muchos años tuve episodios extraños, en que mi conducta se alteraba, hacía cosas raras, nada del otro mundo, pero era claramente un derrape que sólo me perjudicaba, que no podía controlar. Busqué respuestas por todos lados: la new age, astrología, tarot, flores de Bach, psicología sistémica, psicoanálisis freudiano. Pero nada funcionaba.
Hasta que en 2000/2001 se me fue todo de las manos y casi termino boxeado por feroces patovicas. Ahí caí con la psiquiatría. El diagnóstico fue instantáneo: enfermo bipolar, en ese momento cualquiera era enfermo bipolar. Pero bueno, necesitaba respuestas. Necesitaba creer en algo. Tanto fue así que me dejé convencer casi instantáneamente que lo mío no era tan grave, pero iba a necesitar tomar medicación toda la vida.
Lo que siguió fue un clásico de hoy en día: abandonar la noche, engordar, hincharse, no tomar tanto alcohol ni café, hacer vida sana, ejercicio, estar inhibido mental y socialmente.
Vamos a llamar las cosas por su nombre: la siquiatría clásica te lava la cabeza, te deshumaniza, te deja hecho un idiota. Y tiene la estúpida pretensión de curar el cerebro como el resto de los médicos cura el resto del cuerpo. A tal síntoma, tal enfermedad, tal pastilla. Listo, fin del problema ¿Fin del problema? Para el siquiatra, no para el enfermo.
Después de varios años, empecé a sospechar que algo andaba mal, no era que no pensaba más lo mismo de antes, se presentaban los mismos síntomas, las mismas obsesiones, pero estaban maniatadas por una batería de drogas legales: olanzapina, litio, lamotrigina, clonazepam.
Empecé a sentir la necesidad de hablar esto con alguien. Es sabido que hay una pica entre psiquiatras y psicólogos, si bien lo ideal es que trabajen en conjunto, mi siquiatra desaconsejaba cualquier tipo de terapia psicológica.
Un día alguien me habló de Lacan, era complicado, pero tenía que ver con el lenguaje, con la palabra. Ahí creí ver una luz. Y acerté, por primera vez en mi vida acerté en algo.
No caí en cualquier lugar: caí con el mejor psicoanalista lacaniano. Me escuchó, me habló, me curó por medio de la palabra. Ya casi no tomo medicación. Estoy cerca del alta.
El psicoanalista trabaja duro, se agarra de tus palabras, analiza tu discurso para entender la falla y a partir de eso solucionarla. El psiquiatra te pone un rótulo una vez y ya nada lo hará cambiar de opinión. Te pueden llegar a arruinar la vida, claramente.
Por eso me creo con derecho de opinar sobre dos casos recientes que han sacudido la opinión pública, hablo de Charly Garcia y Celeste Cid.
Ambos casos son similares, si bien median entre ellos más de 30 años de diferencia. Hay adicciones al alcohol, a diferentes drogas. Bueno, en definitva todo es droga, alguna legal y otra ilegal, pero ese es otro tema.
Adicción viene de no poder decir, hay algo que no se puede poner en palabras, se internaliza y nos hace mal. Si a eso le sumamos años de tragar basura y palabras, ahí tenemos un problema al que luego la psiquiatría le pondrá algún rótulo marketinero.
De Charly se sabía que era un loco lindo, así que a nadie le extrañó que lo internaran, el caso de Celeste me parece más grave. Dijeron sucesivamente que era bipolar, que tenía alcorexia,, etc. Claro, en realidad cada caso es personal, nadie tiene una enfermedad igual a la otra, pero de ahí a tener varios diagnósticos ya estamos macaneando. Y allí fueron al rescate nuestros amigos los expertos. Ahora vemos a los dos otrora incontrolables freaks calmados, redondos, rozagantes. De Charly no me preocupa, ya es grande, ya tiene una vida hecha. Me preocupa ella porque tiene la vida por delante y es un problema que no trate con profesionales adecuados su rollo. Que no hable. Dudo mucho que le hayan puesto un terapeuta notable. Esta gente sólo le hace caso a su librito.
Permítanme ser agorero pero esto no termina aca. En algún momento van a reaccionar al darse cuenta que nada cambió demasiado. Y pueden reaccionar bien o mal. Recordemos que son personas que están expuestas a mucho mayores presiones que el común de los mortales.
Y también es cierto, aclaremos para emparejar un poco la cosa, que encontrar el psicólogo o psicoanalista adecuado es como encontrar una aguja en un pajar. Pero vale la pena intentarlo.
La medicación está bien cuando la angustia nos supera, pero tiene que tener fecha de vencimiento, no se pueden tapar los problemas empastillando a todo el mundo.
Y también lo digo porque sé que cada vez hay más casos en Suárez de gente joven que se raya, se enloquece de repente y enseguida llegan los pronósticos terribles y apresurados. – Es esquizofrénico. Y listo, te anularon como ser humano para siempre.
Hay un camino que es más difícil pero que da resultados, se trata de elaborar, de pensar, de analizar para llegar a la verdad. Es una elección individual, pero existe.
No hay ninguna pastilla que remplace la voluntad de ser.
Pero, desgraciadamente, el común de la gente suele confiar más en un químico que en los frutos que puede dar una conversación con alguien que nos guíe.
La pastilla es científica, la charla es sanata, parecen decirnos los laboratorios que tienen negocios brillantes gracias a las adicciones legales.
Le tengo fe, sin embargo, a Celeste Cid, ha sido lo suficientemente inteligente como para jugar con los extremos y encontrará, tarde o temprano, el camino de lo que no se dice.
Ojalá estas palabras sirvieran para guiarla y curarla.

(Nota de Opinión publicada hoy en "Infosuárez")

lunes, enero 11, 2010

AL HORNO CON PAPAS


Como El llanero solitario o El zorro, sigo mi cruzada publicando notas sobre el calentamiento global. El reciente fracaso de la última cumbre a la que asistieron 193 países no aparece en ninguna parte.Mmm.
Leo si, alguna gente que respeto mucho ideológica, intelectual y éticamente y ellos hacen ese típico gesto irónico del que pasó de todo. Y adhieren, de forma más o menos concreta a esos panfletos que aparecen por you tube o en cadenas de mails, donde dicen que en realidad es todo mentira, que no está comprobado científicamente el tema del calentamiento, que son ciclos de la Tierra.
Basura.
Tal vez puedo disculpar a los porteños progres que se ríen de todo, porque Baires tiene su microclima que te aisla de la realidad. Pero acá en el campo las cosas se ven muy claritas: la otrora pampa húmeda está seca y no llueve por meses o después, en 15 minutos te llueven 50 milimetros. Las lagunas que antes inundaban los campos se han replegado y son charquitos sucios. El calor es un asco.
Y me causa cierta gracia que los Multimedios más poderosos del Mundo, como Clarin, por ejemplo, le den a Kirchner todo el día pero no se metan con los Rockefeller del petróleo o la China del carbón.
Ahí no dicen ni una palabra en contra.
Aparte, volviendo al tema de las teorías anti-calentamiento, les recuerdo a los muchachos progres que siempre existieron teorías de ese tipo, como que el Holocausto no existió o que los desaparecidos en realidad estaban de viaje en Europa.
En este juego de omisiones y complicidades, uno encuentra aliados insospechados, en los viejos sabios como Amadeo Long y en el medio más marginal, facho y derechoso de la Argentina: La Nueva Provincia. Curiosamente, deben ser ellos los que más publican en el pais del tema.
Ironías del destino, paradojas singulares, mientras la élite porteña tuerce la boca, se arregla el pelito, acá en la provincia de Buenos Aires, estamos al horno.
Mal.

miércoles, enero 06, 2010

LA VERDAD DETRÁS DEL CHISTE

Es imposible no ser amigo de los mellizos Gatto, son el sinónimo del buen humor y del rock nacional desde los dorados ochenta hasta hoy. Tuvieron un programa en radio que duró unos 15 años y dejó huella. Pero los comienzos siempre son duros: hoy parece(es) una pavada, pero usar pelo largo en esas épocas era casi como ser subversivo y ellos lo saben bien. No se las van a dar de héroes por eso, no se van a jactar de nada pero yo que viví la época puedo contarlo. Había que ser muy macho, muy rockero para usar el pelo largo. Tengo escenas muy vívidas guardadas en la memoria: los Gatto que se van de la pileta de Blanco y Negro porque no los dejaban bañarse sin gorro, los Gatto insultados en los boliches y las confiterías, les tiraban con hielo, con sorna, con odio. Y hay una anécdota suprema que pinta aquellos años, cuando la palabra democracia todavía era solo una linda palabra: los mellizos estaban cursando segundo año en el Colegio Industrial, cuando una conocida profesora de Historia los hizo echar porque sospechaba, sin ninguna prueba, que ellos le habían roto las gomas del auto. Los echaron como perros sin explicación, era el estigma de ser los raros, si usaban el pelo largo, eran capaces de cualquier cosa…
“En el 83, 84 nos dejamos el pelo largo, mi hermano Silvio era como Cristo. Una vez a Sergio Pita a mi hermano y a mí no nos dejaron entrar a Papalú porque teníamos zapatillas y pelo largo. Éramos un grupito de 4 o 5 y estábamos muy a la defensiva, nos sentíamos observados todo el tiempo. Antes no se usaba el pelo asi, había mucha represión. No nos pegaban pero nos apartaban. Lo del Colegio fue terrible porque estábamos marcados, nosotros éramos rebeldes pero más pacifistas que John Lennon, mirá que le vamos a hacer una maldad a nadie. Se la agarraron con nosotros. No sé si nos creyó o no la profesora, nunca me puse a hablar con ella, pero hace 3 o 4 años me enteré que era gente de Pigué la que le había roto las cubiertas. Me contó un amigo que iba a la Nocturna, que fueron unos flacos que iban con él. Pero no sé si ella lo sabe, ni me interesa. Ahí dejamos de estudiar y nos pusimos a trabajar. Hoy en día es re canchero usar pelo largo, jeans, los conductores de televisión son así, pero nosotros sufrimos la discriminación. Mirando hacia atrás nos causa gracias, hacemos bromas, pero fue jodido. La discriminación ni siquiera venía de los milicos, venía de la sociedad.” Pero pese a todo, ellos seguían adelante con su vida, con sus pelos al viento, y tenían muy claro porque lo hacían. “Nosotros con mi hermano estábamos todo el día con el fútbol hasta que un día vimos en Música Total un video de Charly, uno de Los Abuelos de la Nada y otro de Nito Mestre y ahí revoleamos la camiseta al diablo. Eso fue en el 82 creo, teníamos unos 15 años. El rock para mi es un estilo de vida, la libertad. Nosotros usábamos las frases de las letras de rock como consignas de vida. No elegí este mundo pero aprendí a querer decía Charly, si bien no somos músicos, nosotros encontramos en el rock un estilo de vida. Yo hago estos personajes y hacía el programa de rock nacional porque no sé tocar la guitarra. Pero si usamos esa cultura, la que bajó de Lennon. Culturalmente fue muy bueno, incluso el gobierno de Alfonsín en ese sentido fue muy interesante, le abrió la puerta al rock, después con el menemismo lo que entró fue la pachanga, la bailanta. Incluso durante la guerra de Malvinas se prohibió la música en inglés, entonces había radios que tenían que pasar todo el día música en castellano e incluyeron cosas que no son rock pero son cercanas: Mercedes Sosa, Victor Heredia, León Gieco, Silvio Rodriguez, Pablo Milanés, etc. Yo siempre idolatré a Fito Páez y mi hermano más a Charly. Yo siempre dije que el primero que empezó a hacer rock nacional fue Fito Páez, porque era una mezcla de folclore, tango y rock. Fito fusiona todo. El rock es mi estilo de vida, pero desde el pacifismo, nunca desde la violencia. No el hecho de vivir colgado, drogado, nada que ver. Yo nunca necesité psicólogo porque tenía las letras de rock, me ponía feliz, me ponía bien.”
El que ha compartido amistad o fiestas en común con José y su hermano Silvio, sabe que el ingenio, el humor es un estilo de vida en ellos, siempre tienen un chiste adecuado para cada ocasión. Entonces era cuestión de tiempo nomás que los hermanos se hicieran actores. “Yo en un momento me fui a probar suerte a Mar del Plata y un amigo mío me lleva a un cantobar y me pide que haga a Charly García, yo lo imitaba siempre entre amigos, pero ahí por primera vez lo imité en público y canté canciones de él. Fue un éxito terrible y el conductor no me dejaba ir, me pedía que siguiera. A la gente le encantó, esa fue la primera vez que me di cuenta que a la gente le gustaba en serio. Era en el 95, 96 yo trabajaba en un hotel y los fines de semana comencé a ir al cantobar, ya era un clásico. Yo soy más lanzado que mi hermano, el se cuida más, tiene un perfil más bajo, yo me tiro a la pileta. El hace teatro con el grupo Entre Bambalinas pero es otro perfil. Yo me largué a hacer Charly porque mi hermano no se animó. Yo me animé porque al irme a vivir a Mar del Plata descubrí un montón de cosas, que se podía innovar, que toda la experiencia de vida que tenía me podía servir para actuar. “
Cuando José vuelve de Mar del Plata comienza a trabajar en un gran éxito de la FM suarense: “El despertador”, allí la gente lo descubre.” Yo lo que me di cuenta en un momento es que nadie hacía humor con personajes de Suárez, como yo me iba a quedar acá decidí trabajar con estos materiales. Salvo el personaje de Charly, que lo hice siempre. Actué por primera vez en el cierre del 2003 que hicimos con El despertador en un teatro, con todo y de ahí en más empecé a hacer personajes en cumpleaños y fiestas de amigos, entonces Antonio Miquelarena que es amigo y jefe mío en la estación de servicio del mástil, me dijo que tenía que desarrollarlo más, en otros ámbitos. “ José tiene solo elogios para muchas personas con las que ha trabajado y trabaja, Francisco Peralta, Mariano Gómez, Jorge Gómez. “El mejor imitador en realidad es Jorge Gómez, yo la pego mejor con los chistes .Me gusta conectar con la gente pero sin insultos ni mala palabras, sin zarparme mal. Hice un año de taller con Mario Llanos. Todavía uso técnicas que él me enseñó, por ejemplo como salir a un escenario, como enfrentar al público. El me enseñó a disfrazarme, a ponerme cosas encima para hacer un personaje. Repetir una misma escena pero haciéndola desde el punto de vista de varios personajes. “ ¿ Y como se descubre la química de un personaje? “Para que un personaje funcione primero me tengo que reír yo, ese es el primer filtro, si no me divierte a mi no sirve. Por ejemplo, mi personaje más exitoso, Lalo Dalmau, yo lo vi por televisión un día y al rato iba en bicicleta y lo comencé a imitar y me mataba de risa solo. Y lo estrené en un programa que hacía con Mariano Gómez en el 2004,El despertador, el me ayudó mucho, es un gran conductor que te da los pies para que te luzcas, como Fantino por ejemplo. Es un gran partenaire, te da un ida y vuelta que siempre te deja bien parado.” En un momento, lo que empezó como una diversión entre amigos, se transformó en una salida laboral extra. “La primera vez que me contrataron, que me pagaron por hacer un show fue en el cumpleaños de Cacho Marcos. Este año tuve 7 shows. Una vez en la estación de servicio, cuando expendía combustible me disfracé de Charly vestido de Papa Noel y atendía así a los clientes, me gusta mucho improvisar. Antonio siempre de dice que cobre por actuar, acá a veces cuesta un poquito pero igual está bien, yo nunca tuve problemas con nadie. Aceptan lo que pido, si pueden lo pagan y si no todo bien igual. Lo que noto que a la gente le encanta es el humor político suarense. Yo lo hago sin faltarle el respeto a nadie. Utilizo las palabras y los latiguillos que me llaman la atención de cada uno.” Y ya ha logrado que ciertos personajes sean pedidos por el público. “Trato de variar un poco porque los personajes cansan, el de Charly lo iba a dejar por un tiempo y empecé a hacer a Zulma Lobato, pero bueno, Charly siempre vuelve y no lo puedo dejar. Mis hits son Charly y Lalo, el resto está bien pero no llega a la perfección. Fijate que el personaje de Charly no es humorístico, pero está tan bien lograda la imitación que encanta.” Y era una fija, al gran experto del rock nacional, al imitador de Charly, ¿Que le parece el Garcia post Palito Ortega? “Charly hoy en día está muy sedado. Yo tengo miedo, porque Elvis murió así, hinchado porque le sacaron la droga pero le daban pastillas. Le tengo más miedo ahora que antes cuando era imprevisible. Porque antes era un personaje que él se inventó, era más lo que actuaba que el hecho de que estuviera borracho o drogado. El se dió cuenta de que en la Argentina no había estrellas de rock, entonces él es la primera. Eso es como decías vos con Francisco Peralta la otra vez, el sexo ,droga y rock and roll es un mito, es hasta ahí nomás.”
Otro tema ineludible, casi doloroso para los que nos iniciamos en el rock en los ochenta, es la multitudinaria popularidad de un rock de hoy que oscila entre la grandilocuencia y la más pura estupidez. El menemismo cortó a la sociedad en dos, la frivolizó, mezcló todo pero el resultado no fue bueno. Hay varias generaciones actuales que consumen basura y se piensan que porque usan una remera del Che Guevara o determinado look, son rebeldes. Pero es una rebeldía light, que se compra en la televisión. “El rock desde que se futbolizó, perdió, dejó de tener calidad. El rock chabón, todo eso, a mediados de los noventa comienza ese proceso menemista que emparejó todo para abajo. Cuando todos empiezan a adoptar cantitos de cancha, bengalas, banderas. Hasta los Redondos es el límite, la bisagra. Los Redondos tienen belleza, poesía, pero de ahí en más se degradó todo. Cuando entró el fútbol todo se distorsionó y terminó ya sabemos como, en Cromagnon. Van a los recitales a hacer quilombo y el rock no es eso. Sin desmerecer, pero antes los músicos eran cultos, el rock era una contracultura, ahora agarran tres acordes y sacan un disco.” Esa idea tan futbolera y demagógica, de que el espectáculo también está en la tribuna. “A mi me pasa lo mismo cuando actuo, si el personaje es el que me contrata, me voy, me ha pasado, el artista soy yo, yo actuo, no el homenajeado, he resignado plata por esto, me he ido antes de empezar un show, porque me ha pasado que no te dan bolilla. Y lo mismo pasa en el periodismo, yo respeto al que informa, no al que opina. Porque acá cualquiera te opina de cualquier tema, te empiezan con la data de ellos y se piensan que sos estúpido, que no te das cuenta porque lo están haciendo.”
Y vuelven los recuerdos, la nostalgia de los personajes suarenses de los años ochenta, aquellos genios malogrados de los cuales no ha quedado casi registro y de las noches en Papalú o Yamó cuando se bailaban lentos. “ Yo añoro los ochenta, la música que había, las ideas, era un todo, el arte y la música, el under, el teatro, la gente que escribía, todo eso se mezclaba con el rock. Toda esta gente tenía una formación. Aparecían Soda Stéreo, Virus, Los Abuelos, eran cosas nuevas, hoy se recicla, se repite. Yo creo que Horacio Lopez, que murió hace poco, fue un escritor fabuloso y Suárez no estaba preparado para entenderlo, hoy si lo entenderían, todo está permitido y bien visto. Pero en esa época éramos todos mal vistos. Lamento no haber podido compartir más tiempo con Horacio. El me mostró por primera vez a Serú Girán. Federico Pita también era brillante y una excelente persona, buena madera como digo yo, esa noche que falleció yo estuve con él. Fuimos a ver a JAF en Glass, terminó el show, se levantó y se fue en su moto. Era una persona humilde, buenísimo. Los ochenta eran la imaginación, el frenesí, hay un poster que me causa mucha gracia donde está Riquelme sentado y dice: ¡¡Que vuelvan los lentos! Eso,¡¡ tienen que volver los lentos!! Era lo máximo.”
Ya estamos en el 2010, los años pasaron, la vida sigue, pero los ideales se siguen levantando com estandartes con el mismo entusiasmo, aunque tengamos menos pelo. “Yo hice todo de grande, me casé y tuve un hijo después de los cuarenta. Estoy más relajado pero sigo luchando porque la cultura y el rock no se pierdan, para que el respeto no se pierda y no me quiero morir sin representar un sketch de Olmedo, que es mi referente humorístico. Y hoy en día Capusotto es un capo que une el humor y la inteligencia del rock. Pero la tenés que haber vivido para ahora divertirte con eso, uno se ríe del rock pero a la vez hace una reflexión sobre eso. Porque Capusotto se divierte con eso justamente porque es un rockero.Y detrás del humor hay verdad, detrás de cada chiste hay una verdad.”

(Nota publicada hoy en "Infosuárez")