Hoy mismo, acá y ahora, se cumplen veinte años exactos desde que abrí y comencé a publicar en este blog.
Todo un viaje de aventura y aprendizaje.
La otra vez me dijo mi psicoanalista lacaniano una frase de Freud: trabajo es cuando realizás tu deseo aunque no ganes dinero por eso, en cambio empleo es cuando te pagan por algo que tal vez no sea trabajo.
Si, este blog es mi trabajo, lo amo y considero que lo hago muy bien. Lo de tener empleo ya es más complicado.
Comencé escribiendo cualquier boludez y de a poco fui evolucionando, cuando uno se cansa de boludear comienza a subir la vara literaria.
Me ayudó que en medio de todo esto estuve un par de años haciendo taller literario con la gran María Moreno. La partera de ideas, con ella escribí mi segundo libro y también aprendí las técnicas que aplico acá: la crónica, el nuevo periodismo, la literatura del yo, la non fiction. Esa cruza fascinante que tiene la Moreno: erudición y mucha calle.
Pero reitero: este blog fue mi más grande escuela literaria, escribir y escribir, y claro, leer también.
Me felicito por estos veinte años que son lo que más duré en la vida en algo. Y a falta de reconocimientos externos, tengo el corazón rebosante de felicidad por el deber cumplir.
Por realizar mi destino.
Y dos anécdotas divertidas en veinte años: el día que un anónimo me mandó un mail diciendo que eran un grupo de personas que les gustaba leerme y me instó a seguir. La otra es una chica que tenía un blog y me comentó encantada un posteo mío. Cuando entro a su blog había copiado mi posteo y lo había publicado como si fuera suyo.
¿Sigo? '¿Dejo acá? ¿Qué dicen las fans? ¿Y los haters?

No hay comentarios.:
Publicar un comentario