miércoles, abril 02, 2025

LACANIANOS



 

A principios de 2006 comencé mi análisis con el psicoanalista lacaniano Jorge Chamorro. Venía de 5 largos años con un psiquiatra troglodita que me recetaba toneladas de medicación y me recomendaba no analizarme "porque no curan a nadie". Ese mismo psiquiatra me había diagnosticado como enfermo bipolar, una pelotudez que consiste en decir que te vas de la euforia a la depresión sin escalas. Todos somos un poco así. Pero ya descubriría yo que la psiquiatría tiene ese nivel de seriedad.

Cuando empecé la terapia con Chamorro estaba obsesionado con dos temas: el Zen y Pamela David. Chamorro es un tipo brillante y muy polémico, amado y odiado en partes iguales. Todas sus sesiones duraban 10 minutos reloj. Ni más ni menos. Así trabajaba el y hay que decir que a mi me divertía y me resultaba. En un plazo de tan solo 3 años yo pasé de delirar con famosas y estar empastillado a consumir solo una pastilla por día (trabajo sutil que hizo Chamorro con la colaboración del psicoanalista y psiquiatra Miguel Furman). También escribí y publiqué mi segundo libro y pasé de la noche a la mañana a dirigir un periódico kirchnerista en Coronel Suárez. Parecía el final feliz. Pero después se complicó.

Igual considero que el análisis fue exitoso: me bajó a un tercio la medicación y apareció el trauma de origen: mi bloqueo con las mujeres (famosas y desconocidas). Ya no era la boludez maníaco depresiva, la etiqueta marketinera: Las cartas se pusieron sobre la mesa. Apareció un problema real.

La escisión de la mente, la división esquizoide: desear conscientemente a mujeres hermosas y temerles inconscientemente sin saber porqué. Hacer un pasito pa delante y dos para atrás. Asustar a las más bellas para que se mantengan lo más lejos posible mío. Un tema tragicómico que todavía arrastro.

Continué unos años más el análisis con Chamorro pero ya sin rigor ni continuidad. De alguna manera yo lo había defraudado a el y el me había defraudado a mi. Algo se había roto.

En el período entre 2006 y 2009 mientras me analizaba con Chamorro me conecté con gente del Centro Descartes, también psicoanalistas lacanianos, que tenían un grupo de estudio sobre el Zen y me abrieron las puertas gentilmente para integrarme. A ellos los encabezaba Germán García, que tarde me enteraría yo, era como el Némesis de Chamorro. El Boca-River de los lacanianos argentos.

Con mi típico despiste pueblerino yo le hablaba a Chamorro de García y a García de Chamorro con la sutileza de un elefante en un bazar sin sospechar siquiera que se odiaban. Hasta que un día Chamorro me comunicó la situación y su malestar.

En el grupo de estudio sobre Zen del Descartes, dirigido por la psicoanalista Liliana Goya, leíamos textos teóricos sobre la cuestión y acercamientos literarios, recuerdo haber leído en ese momento "Los vagabundos del Dharma" de Kerouac, entre otros. Visto ahora a la distancia, es un intento absurdo típicamente intelectual: tratar de entender la no mente por medio de la mente. Tratar de entender la meditación sin meditar.

Recuerdo también una entrevista que le hice a Germán García, un tirabombas profesional, un provocador cultural brillante, aunque sin talento literario, que me dijo abiertamente que el había meditado en su juventud y que el satori no existía porque no lo había encontrado. Ja, tenía ganas de decirle: yo si lo encontré sin buscarlo Germán, pero me callé, el era la estrella, la autoridad.

Pasados unos años, alejado de Chamorro, comencé un análisis muy interesante con la psicoanalista Alicia Alonso, que me había recomendado Liliana Goya. Era mi "venganza" contra Chamorro, yendo con el enemigo. Para mi sorpresa y después de unos meses, Alicia me confirmó el diagnóstico de Jorge.

No había nada que hacer para arreglar la mente. O si, desconectarla. Entrar a la no mente.

Pero eso claro, va más allá de su saber y de lo que creen.

¿Cómo podría la mente reparar a la mente?

Más aún: ¿Cómo alguien que no se conoce puede sanar hablando a alguien que tampoco se conoce?

Acá se separan nuestros caminos, yo considero a la meditación el único arte, la única ciencia.

Pero de los caminos ortodoxos el que mejor me cae y más resultados me ha dado es el del psicoanálisis lacaniano.


sábado, marzo 29, 2025

SUPERSTICIONES

Me enamoró el título del libro póstumo de Beatriz Sarlo y no pude evitar comprarlo y leerlo.

"No entender" que título perfecto, ahí comienza todo.

Raro porque siempre me consideré en las antípodas de Sarlo, tanto literaria como políticamente.

Pero leyendo sobre su vida resulta que no éramos tan distintos.

Desde adolescente tuve la certeza de que amaba la literatura, que me iba a dedicar a escribir y que nunca iba a pasar por la Facultad de Letras para que Sarlo y demás eruditos me explicaran que estaba bien y que estaba mal escrito.

Opté siempre por experimentarlo en carne propia y por una formación autodidacta.

Supersticiones.

Todo esto me trajo los recuerdos de las noches de domingo en La Boca, en casa de los Alonso, cuando cenábamos la pasta con vino y charlábamos por horas y horas de todos los temas culturales. Por años sentí que eran mi familia postiza, una familia que amaba el arte y por esa casa pasaban grandes artistas como Carlos Alonso, Ricardo Piglia y David Viñas entre otros. Y era Marta, la matrona, la segunda madre con la que amaba hablar de libros a diferencia de mi madre que ama hablar de los puteríos de la farándula.

Supersticiones

Años y años esperando el 33 que tardaba horas para volver al centro de Avellaneda.

Luego seguí viendo a Marta en diversos cafés notables de la ciudad hasta que quedó inválida y la comencé a visitar en un departamento de Recoleta, en la calle Ayacucho.

Hace años que no la veo, no se como estará o si seguirá viva. Un día me enojé y corté relaciones cuando sentí que la literatura era solo una superstición y tal vez le eché la culpa a ella de mi confusión. Ahora ya tenía una nueva superstición: la espiritual.

Supersticiones.

Pero ahora, con la distancia que da el tiempo, creo que libre ya de supersticiones, puedo entender la dinámica de juego sinsentido que es la vida entera y agradecer los momentos hermosos compartidos con tanta gente.

Y al final lo que queda es el amor en los recuerdos y la marca de la pasión puesta simplemente en jugar.

domingo, marzo 23, 2025

MARAVILLA MARTINEZ


 

Siempre que nos juntamos con Alejo Kaufmann, el ser de luz del dark, la charla gira invariablemente sobre el Rudie Martinez.

Tal es la atracción gravitacional del genio creador de Adicta.

Y siempre empezamos hablando mal del Rudie y siempre terminamos hablando maravillas de el.

Por algo le digo Maravilla Martinez.

Porque es verdad: el Rudie es un tipo difícil y oscuro, por algo es el príncipe del dark nacional, pero también suele ser brillante y lo que siempre le agradezco: va de frente.

Honestidad brutal que le dicen.

Y no solo es el príncipe del dark, del gótico, también es punk y tecno, electrónico.

No dejó camino sin recorrer, obsesión sin experimentar.

Y no solo es gran músico, también es un fino letrista lector de todos los poetas malditos.

Vïctimas del baile, Audioperu, San Martin Vampires, Adicta, Maldonado y la RR Orquesta lo vieron lucir su talento frente al interés de unos pocos.

Artista de culto que le dicen.

Y si: está resentido porque es un genio de la música pero nunca pudo vivir de ella.

Y ahora cualquier pendejo hace esa música horrible y llena estadios.

Se entiende.

Por eso los homenajes se hacen en vida.

Y si, tiene el mambo típico de los gays que cuando los criticás lloran discriminación y cuando los alabás entienden que le estás tirando onda.

Ok, pero soy el fan número uno.

Recuerdo que una vez lo acompañé a pasear el perro de una amiga y mientras lo miraba pensaba: hasta su manera de caminar tiene swing, tiene onda.

Ese es el Rudie Maravilla Martinez y su ética irreprochable que le impide mentir o ser hipócrita, aun a costa de caer mal, aún a costa de fracasar.

Al respecto me contó Alejo la otra vez una anécdota que no conocía y que lo pinta de cuerpo entero: dice Alejo que en un momento le pidieron al Rudie del suplemento Soy de Página 12 que escribiera un texto sobre la comunidad LGBT o algo así. 

El Rudie entregó un texto que incluía la curiosa frase "los putos son jodidos". Entonces la gente linda de Página 12 decidió no publicar el texto. Cuando el Rudie le contó esto a Alejo le dijo: ¿Viste? Los putos son jodidos.

sábado, marzo 22, 2025

ATMARAN, MAESTRO DE SI MISMO



Se suele decir que cuando el alumno está preparado aparece el maestro.

Y Atmaran significa el maestro de si mismo.

Todos en verdad somos maestros de nosotros mismos y a la vez todos necesitamos aprender de alguien, reflejarnos en alguien.

Un maestro es un espejo, dice Osho.

Osho dejó su cuerpo en 1990 y su enseñanza se difundió explosivamente por todo el mundo.

Cuentan los que iban a los Festivales Osho de Argentina que en tiempos lejanos concurrían cientos de personas, luego fueron menos, ahora cuesta mucho juntar 10.

El mundo es necio, con el tiempo olvida las enseñanzas sagradas, no solo la de Osho.

Son ciclos: todo se olvida y con el tiempo se vuelve a recordar.

Nos olvidamos de nosotros mismos y luego volvemos a recordarnos.

Por eso es tan importante este momento post Osho: ¿como sigue esto?

Atmaran no solo lleva 25 años enseñando y difundiendo a Osho, también enseña Okido, el yoga japonés y hace cuencos y toca el gong.

Primero en el Conurbano y luego en la preciosa Casa del Bosque Peralta Ramos, en Mar del Plata.

También escribió un libro intenso y musical que narra su vida, su recorrido espiritual y su creación: el Coaching Meditativo.

Estoy aprendiendo de el y a la vez lo ayudo en la corrección y edición del libro.

Ya no busco, encuentro, como decía mi tocayo.

Encontré mi misión, mi maestro y mi lugar en el mundo.


 

jueves, marzo 06, 2025

MACHO ES EL QUE PROBÓ Y NO LE GUSTÓ


 


Estaba leyendo un posteo que hice en este mismo blog en 2008 sobre Lucio V. Mansilla y su obra cumbre "Una excursión a los indios ranqueles".

En ese momento estaba haciendo el taller de Crónica con la vieja bruja de María Moreno, la gran escritora argentina y partera de ideas. Y lo que repito ahí de memoria es todo lo que decía ella, yo ni siquiera había leído completo el libro.

Pero ahora si lo leí y me parece una obra maestra absoluta, el mejor libro argentino del siglo 19 sino de toda la Historia. No solo está estupendamente escrito, sino que su importancia también es sociológica, antropológica. Y en ultimo término: simplemente humana.

Lucio V. Mansilla encarna la derecha culta y heroica de nuestro país, no como la de ahora que es corrupta e idiota. Nacido en cuna de oro, sobrino de Rosas, recorrió el mundo como un dandy, escribió hermosos libros y fue a los mejores lugares pero tampoco arrugó cuando tuvo que ir a la guerra con Paraguay y menos a esta excursión loca a las tolderías para firmar un tratado de paz con los aborígenes argentos.

Como todo gran escritor y también gran ser humano, Mansilla se fascina y narra con detalle la vida en las tolderías donde convivían indios, gauchos, chinas, cautivas, ateos y cristianos. Una fauna variopinta, compleja y ambigua que va mucho más allá de las dicotomías tipo: civilización o barbarie. 

Y mientras iba campo adentro escribía una crónica de su viaje que se iba publicando en un diario de la época y que luego se convierte en este maravilloso libro.

O sea: el hombre total, el que probó todo.

Al respecto, hay un chisme que le cuenta Victoria Ocampo a Edgardo Cozarinsky, este lo publica en un libro y luego María Moreno me lo cuenta a mi.

Cuenta la leyenda que durante la excursión a los indios ranqueles, Mansilla observa que los soldados se sacaban las ganas entre sí, o sea, que se cogían. Mansilla comenta el hecho con el médico de la expedición y este le habla de los griegos y esas cosas, Mansilla insiste, curioso, quiere tener la experiencia del dolor. Llaman a un soldado y le piden que lo penetre. Mansilla lo va dirigiendo: póngase en condiciones, proceda, muévase, retírese. Pasada la experiencia límite, el soldado se retira y Mansilla le comenta al médico: No le veo la gracia, es como cagar para dentro.

Así, rompió todo los moldes del escritor ratón de biblioteca al estilo Borges o Aira o del boludo alegre al estilo Cortázar.

Solo le falta la meditación pero como también anduvo por la India supongo que la habrá probado.

Mansilla logró su cometido, firmó la paz con los indios, pero al volver e Buenos Aires el presidente Domingo Faustino Sarmiento decidió desconocer el acuerdo y mandó a Julio Argentino Roca a masacrar a los legítimos habitantes de estas tierras con el financiamiento de la Sociedad Rural Argentina.

Pero eso amigos, es otra historia, la verdadera historia.

Quien quiera oír que oiga.


sábado, marzo 01, 2025

DIOS Y EL VINO

 La parábola de la conversión del agua en vino de Cristo se suele interpretar literalmente.

No es que Cristo hizo un milagro, transformó el agua en vino, de lo que está hablando, comenta Osho, es de que el agua es como el cuerpo, con el tiempo se pudre y el vino es como el alma, con el tiempo mejora. 

El alma es eterna por eso el vino la representa perfectamente también cuando se comulga se come la hostia (el cuerpo de Cristo) mojada en vino (la sangre de Cristo).

Después de semejante propaganda cristiana no podemos dudar de que el vino es sagrado, por eso se lo llama una bebida espirituosa.

También aparece en otras tradiciones religiosas como el Sufismo, el sabio, poeta, borrachín Rumi se la pasa hablando del éxtasis de beberse el vino y beberse a Dios y al Amor.

También en el Budismo y el Taoísmo (y su perfecta mixtura, el Zen) hay una extraña historia donde se habla de que el hombre vulgar, no sabe nada y se la pasa bebiendo vino, agarrándose unas trancas históricas. Luego, el segundo tipo de hombre más sofisticado, el erudito, cuida las formas y no bebe. Pero cuando llegamos al tercer tipo de hombre, el iluminado, el Buda no lo podemos distinguir del hombre vulgar, por dentro está lleno de Dios y el Universo pero por fuera es igual a un hombre común y se mama con vino.

¿Hermoso, verdad? No se de donde viene todo esto y porqué se señala al vino como religioso y no a la cerveza, el whisky o el ferné.

No tengo claro porque es así, voy a seguir investigando.

Y tomando mucho vino.

jueves, febrero 20, 2025

¿MANTRAS SI O MANTRAS NO?

 A fines de 2015, principios de 2016, yo cuidaba a un escritor que admiro mucho y que estaba en una situación desesperante. Soporté solo un par de meses esa situación y luego renuncié y toqué fondo a nivel personal. 

Estaba en la oscuridad, literal. 

Empecé a meditar con 3 escuelas diferentes: en el ZenBA con Alberto Silva, retomé la práctica de mantras con el sensei Gustavo Aoki del Budismo Nembutsu y también mantras con la Soka Gakkai.

Paralelamente a todo aquello, yo había comenzado a leer y comprender a Osho y eso fue la luz al final del túnel.

Estuve muchos años con Gustavo Aoki, en diferentes etapas, siempre inconstante. Aoki, un tipo generoso y simpático, es monje de ese budismo japonés y tiene un restorán japonés, Furaibo, que está en Alsina al 400, a la vuelta de la Casa Rosada. El restorán es a la vez templo, así Gustavo une sus dos pasiones: la religión y la comida (entre otras cosas).

Los japoneses son muy particulares, ni buenos ni malos: especiales. Ellos creen en todo, aceptan todos los cultos y religiones. Son abiertos y compasivos. Cuando hablamos del "Budismo" Nembutsu (también conocido como Escuela de la Tierra Pura) se suele confundir con el Budismo Tradicional, el de Sidharta Gautama (y hay que decir que ellos juegan astutamente con esa confusión) pero aquí la palabra Budismo se toma por su raíz: Buda significa el despierto. Hay y siempre hubo muchos maestros que despertaron, que se iluminaron, por lo tanto todos son Budas (y todos tenemos la potencialidad de ser Budas, de iluminarnos). Pero en general cuando se habla de Budismo, todos entendemos que es la religión del iluminado hindú que vivió hace 2500 años. 

Pues bien, en este caso y en otros no es así: el Nembutsu venera a otro Buda llamado Amida, anterior a Sidharta Gautama y del que se tiene poco registro histórico. En este culto esotérico, en esta secta o como la quieran llamar, toda la práctica consiste en repetir una y otra vez el mantra con el nombre del iluminado: Nao Amida Butsu o simplemente Namandá.

Incluso yo tengo un ejemplar de un librito que ellos siguen, que se llama "Tanisho" en donde se afirma claramente que no importa lo que el hombre diga o haga, que si repite el mantra todos los días eso lo va a salvar y lo va a hacer renacer en la Tierra Pura de los Budas.

Cuando finalmente entendí esto, luego de muchos años de dar vueltas en círculos, decidí que no era mi camino, agradecí y me retiré.

En una sincronicidad perfecta, yo leí a Osho explicando lo que significaban los mantras para el. Como una revelación que me asaltó en ese momento, un esclarecimiento, Osho explica que para el los mantras no son ni meditación ni religión. Que en la meditación desconectamos de la mente y en el mantra la mente se vuelve más aguda, se enfoca con un objetivo. Dice entonces Osho que eso es magia, ilusionismo, no espiritualidad. Que los mantras pueden ser útiles incluso si uno quiere lograr determinado objetivo: un auto, una casa, un amor. Que repitiendo todos los días probablemente hasta logres lo que deseabas, pero que en todo caso eso no es algo espiritual. Es otra cosa.

Más demencial es lo de la Soka Gakkai, donde solo estuve un par de meses obsesionado con una chica que a su vez estaba obsesionada con que yo entrara en esa secta. El caballito de batalla de ellos es el mantra namio renge kyo. Acá aparece mas abiertamente la parte material, se invoca el mantra para pedir y lograr cosas y mal no les va, son como una especie de ONG que está en más de 100 países y van para delante, compran, construyen, progresan.

Digo demencial porque la Soka Gakkai no es ni siquiera una secta, no hay monjes, es laico. Es la obsesión de una par de japoneses por la vida y obra de un ignoto monje llamado Nichiren. Y lo consideran a el un Buda, por eso se llaman a si mismos Budistas. Así que todo se trata de leer las cartas de Nichiren y repetir el mantra para pedir lo que deseás.

Deseos, muchos deseos, Sidharta hablaba en contra de esto, de todo tipo de apego.

Bueno y así fue como dejé los mantras y comencé a juntarme con los seguidores de Osho y a practicar sus famosas meditaciones activas.

Mi modesta visión del fenómeno de los mantras, lo que me resonó en su momento y me trajo hasta acá, lo que no quita que la enseñanza de Osho sea paradojal y así como dijo una cosa muy clara en contra, en otro momento puede haber dicho algo claramente a favor.