Trece años pasaron de la primer colaboración entre la estrella Ricardo Darín y el director Hernán Goldfrid con Tesis sobre un homicidio, película que metió más de un millón de espectadores solo en Argentina, taquilla hoy imposible en el contexto actual de crisis del país en general y del cine en particular.
Hoy las cosas son muy diferentes: como la película la produce Netflix tuvo un estreno apenas simbólico en los cines y ayer se subió a la plataforma más popular del mundo.
Lo dejamos acá tiene puntos en común con aquel lejano éxito pero a su vez sube la apuesta artística. Es loable la valentía de Darín, un tipo con un pasado glorioso en el cine pero que en lugar de conformarse elige arriesgar siempre, esta vez en su doble rol de protagonista y coproductor del film.
En su momento escribí en este blog sobre el chiste de Tesis sobre un homicidio que no todos habían entendido. Partiendo de una historia policial bastante obvia y llena de lugares comunes, se los hacía estallar por el aire con mucho humor negro. El personaje de Darín, que parecía un detective brillante en todo, resultaba ser un paranoico con consumo problemático de alcohol que seguía una pista falsa y se iba al pasto. Ese chiste lo pudimos entender mejor los que alguna vez sufrimos de paranoia y sobre interpretación de la realidad.
En este nuevo opus, el que tiene consumo problemático de alcohol es el escritor bloqueado interpretado por Diego Peretti (hermoso duelo actoral con Darín) que recurre al terapeuta estrella, un psicólogo aburrido de los métodos tradicionales que se pone a experimentar con sus pacientes.
El tema pone el dedo en la llaga, es sintomático de esta época: el fracaso parcial o total de las terapias convencionales y la búsqueda, no siempre afortunada, de soluciones mágicas.
El personaje de Darín lo repite varias veces y la película lo toma como premisa: eso de meter los pies en el barro. En lugar de hacer un producto obvio, pasteurizado de los miles que produce Netflix todos los años en todo el mundo, la película de Goldfrid elige el riesgo y la cruza de géneros: comedia, thriller, policial negro, etc...
Obvio que cuando se sale a campo traviesa no todo resulta perfecto, redondo, algunos momentos son brillantes y otros son opacos pero me gustó mucho como se ríe de terapeuta y escritor egomaníacos en un mundo obsesivo y mesiánico de personajes solitarios, en donde las mujeres casi ni aparecen.
Para bien o para mal esta película me interpela mucho y me parece superior a Tesis sobre un Homicidio, aunque también entiendo que es una perla oscura solo para entendidos.
En el contexto actual donde se procura matar al cine argentino, este sigue dando señales increíbles de vitalidad.
El cine argentino es invencible.


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