Empecé a beber a los veinte años porque era muy tímido con las chicas y el alcohol me desinhibía y me ponía eufórico.
Ya no.
Ahora soy grande. Ya no hay chicas ni euforia. Solo quedó el vicio.
También me enamoraba que muchos de los escritores que más admiro eran borrachos importantes.
Pero fijate como terminaron: Hemingway y Hunter Thompson escopetazo en la cabeza. Scott Fitzgerald y Kerouac mueren jóvenes totalmente reventados.
Hace 17 días que no pruebo una gota de alcohol y la voy llevando lo mejor que puedo. La idea es no volver.
Eckhart Tolle dice que consumiendo drogas y alcohol se pierde la conciencia.
La esencia meditativa. La presencia. La atención.
Acá y ahora soy más místico que escritor.

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