Hace muchos años (no recuerdo exactamente cuantos) seguro más de diez, conecté mágicamente con Chachi Telesco. En medio de mi deriva espiritual me llamó la atención esa chica a la que habían escrachado con ese famoso video porno y ahora se presentaba como líder espiritual. Me acerqué a ella más por morbo que por otra cosa pero me sorprendió lo clara que la tenía y lo dignamente que había reconvertido su cancelación mediática en trabajo comunitario.
Chachi comandaba grupos de jóvenes cool palermitanos que ayudaban en el Hospital de Niños Ricardo Gutierrez. Se hacían canciones, y obras para los chicos y se les enseñaba a los padres las meditaciones de El Arte de Vivir, la fundación del líder espiritual indio Sri Sri Ravi Shankar. Fui un par de veces a colaborar e incluso escribí un cuento infantil horrible para los pibes.
Una de esas veces vi una chica muy bonita y triste que estaba sentada sola, apartada del grupo, como una heroína romántica, pura melancolía. Me acerqué y le pregunté como se llamaba. Thelma Fardin, me contestó. Ah y a que te dedicás? Soy actriz me respondió. Pensé que era una estudiante de teatro o algo así pero me aclaró que había trabajado en Patito Feo. No la reconocí porque jamás en mi vida vi Patito Feo.
Todo bien con ellas pero luego me sugirieron amablemente que tenía que hacer el curso de iniciación de El Arte de Vivir. Era un curso largo y caro. No me interesó y dejé de ir. Todavía no había descubierto a Osho pero intuí algo muy polémico que el decía. Le pegaba mucho a Gandhi y a la Madre Teresa porque el decía que el tema de la ayuda humanitaria esconde un ego sutil. Que lo mejor que puede uno hacer por el mundo es primero iluminarse, liberarse. Que en los demás casos las ayudas humanitarias son como ciegos guiando a ciegos. Eso mismo veo en Shankar y su fundación. Están muy buenas las respiraciones conscientes que enseñan y no digo que sean nocivos pero el me parece un maestro espiritual menor, como tantos vende humo que surgen en la India. Y en ultima instancia soy discípulo de Osho porque soy un loco de la guerra como el.
Lo que sí es un golazo, un slogan perfecto, es el concepto de El arte de vivir.
Todo meditador auténtico es un artista de la vida, convierte su no mente en consciencia para ejecutar cada pequeño acto de su vida como si fuera un arte. Para el que está vacío de pensamientos todo pequeño paso se convierte en sagrado.
Más allá del ego que hay en cantar, escribir o filmar, el arte supremo al alcance de todos es realizarnos como seres divinos, estar siempre despiertos.




