Dramón lacrimógeno hollywodense, igual la película "Hamnet" da en el blanco en lo importante.
El film es una aproximación ficticia basada en hechos reales de la vida de William Shakespeare. Se sabe que el bardo tuvo tres hijos y que uno murió de peste.
A partir de ahí la escritora Maggie O Farrel concibió un best seller donde intenta limpiar la imagen de la mujer de Shakespeare, llamada aquí Agnes. Recuerdo que en mi lectura afiebrada del "Ulises" de James Joyce una de las cosas que me quedó grabada en la memoria fue la versión que se cuenta allí de que la mujer de Shakespeare era una arpía que lo cagaba con todo el mundo incluido su propio hermano.
Con sororidad feminista, O Farrel va en contra de esa versión y pinta a una esposa y madre abnegada, bruja buena que ama y cuida a sus hijos y esposo mientras este comienza a triunfar en el teatro londinense.
El corazón de la película, lo que emociona sea o no real, es la pintura de gente buena que ama a sus hijos sufriendo una pérdida desgarradora y también se muestra lo difícil que es para un artista primero soportar el bullyng familiar y luego, cuando triunfa, poder estar presente en la vida de su familia aunque parezca un padre ausente.
Hamnet significa lo mismo que Hamlet por lo tanto otra teoría es que esta famosa obra fue escrita para exorcizar el dolor de la pérdida del hijo varón.
De eso van la novela y la película, producida por dos pesos pesados como Steven Spielberg y Sam Mendes, quienes confiaron la dirección del film a la realizadora china Chloe Zhao, ganadora del Oscar pero muy resistida por la crítica especializada.
No se si la cineasta china es poco sutil o si encuadra mal los planos pero la historia emociona.
Preparen los pañuelos.

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