lunes, febrero 23, 2026

HAMNET

 Dramón lacrimógeno hollywodense, igual la película "Hamnet" da en el blanco en lo importante.

El film es una aproximación ficticia basada en hechos reales de la vida de William Shakespeare. Se sabe que el bardo tuvo tres hijos y que uno murió de peste.

A partir de ahí la escritora Maggie O Farrel concibió un best seller donde intenta limpiar la imagen de la mujer de Shakespeare, llamada aquí Agnes. Recuerdo que en mi lectura afiebrada del "Ulises" de James Joyce una de las cosas que me quedó grabada en la memoria fue la versión que se cuenta allí de que la mujer de Shakespeare era una arpía que lo cagaba con todo el mundo incluido su propio hermano.

Con sororidad feminista, O Farrel va en contra de esa versión y pinta a una esposa y madre abnegada, bruja buena que ama y cuida a sus hijos y esposo mientras este comienza a triunfar en el teatro londinense.

El corazón de la película, lo que emociona sea o no real, es la pintura de gente buena que ama a sus hijos sufriendo una pérdida desgarradora y también se muestra lo difícil que es para un artista primero soportar el bullyng familiar y luego, cuando triunfa, poder estar presente en la vida de su familia aunque parezca un padre ausente.

Hamnet significa lo mismo que Hamlet por lo tanto otra teoría es que esta famosa obra fue escrita para exorcizar el dolor de la pérdida del hijo varón.

De eso van la novela y la película, producida por dos pesos pesados como Steven Spielberg y Sam Mendes, quienes confiaron la dirección del film a la realizadora china Chloe Zhao, ganadora del Oscar pero muy resistida por la crítica especializada.

No se si la cineasta china es poco sutil o si encuadra mal los planos pero la historia emociona.

Preparen los pañuelos.

lunes, febrero 16, 2026

ESTO TAMBIÉN PASARÁ


 


Parece nomás que se va a aprobar la Reforma Laboral y vamos a volver a los derechos sociales de la Edad Media. Es muy triste y horroroso lo que está pasando pero sobretodo para los laburantes que parecen apoyar a este presidente demente.

Tal vez yo no sea el más indicado para hablar de laburo, siempre fui un nene bien que cuando quiso no trabajó y vivió de rentas. Pero me es incomprensible la actitud de la gente a la que va a precarizar aún más esta reforma, quitando derechos y sumando obligaciones.

No me olvido también que esto no pasa por casualidad: el horrible gobierno de Alberto Fernández enloqueció al gran pueblo argentino y lo llevó a pegarse este terrible tiro en el pie.

Estos tipos no son ni liberales ni libertarios, son la derecha pura y dura de siempre, que en lugar de mejorar las condiciones de los trabajadores los esclaviza y baja la edad de imputabilidad para mandar a los pibes presos en lugar de darle oportunidades.

Esto es como si fuera la Dictadura Militar pero votada por la mayoría de la gente que cree estúpidamente que estos no roban y que al final de tanto sacrificio sus hijos van a vivir un futuro mejor. Error, es la misma mentira de siempre, se están robando todo y esto termina mal, muy mal.

Exactamente cuando Trump caiga se va a llevar puesto a Milei y a todos nosotros.

Se nota mucho que esto es simplemente una motosierra de venganza cuando le quieren sacar al cine orgullo nacional todos sus fondos no porque haya algún problema sino porque la mayoría de los artistas son de izquierda.

Pero bueno, en fin, esto también pasará, es el péndulo de la Historia, a veces se inclina hacia la izquierda, a veces se va hacia la derecha. Es el Juego de Mente, avanzamos 10 casilleros y ahora estamos retrocediendo 20.

Luego tendrá que volver un nuevo Perón a encaminar un poco las cosas.

Es que la política es el ego y no hay verdadera salida por ahí. Hasta que no haya un cambio total de conciencia no habrá verdadera evolución. 

Perdón por lo solipsista pero es así: la revolución será interior o no será.


sábado, febrero 07, 2026

LA PESTE

Una tardecita de domingo de 1992, viviendo y estudiando en CABA, pasé por lo que hoy es la famosa en todo el mundo librería Gran Splendid y en ese entonces era el Cine Teatro Gran Splendid. Estaban dando "La peste" película de Luis Puenzo y adaptación del clásico de Albert Camus.

Pensaba seguir mi camino como si efectivamente me persiguiera la peste cuando alguien me chistó desde la boletería. Sorpresa, era un petiso que yo conocía de Suárez, había trabajado de quintero para mi abuelo y también había tenido un bar adonde íbamos con mis amigos cuando estábamos en la secundaria. El bar se llamaba "Ali Baba" y también creo que en otra etapa se llamó "Xanadu". Íbamos a tomar algo, jugar al pool y también recuerdo haber visto algún recital ahí mismo.

Lo cierto es que el petiso (no recuerdo su nombre) me contó rápidamente que ahora manejaba el bar 24 horas de la gigante estación de servicio que está en la esquina de Avenida Libertador y Lacroze y que esa estación era de Luis Puenzo, el director de cine ganador del Oscar y que por eso tenía entradas gratis para ver "La peste" ; entonces me invitó a verla. A caballo regalado no se le miran los dientes pensé y entré al Gran Splendid. Eramos 3 o 4, supongo que los demás también eran empleados de la estación de servicio.

La película fueron las dos horas y media más largas de mi vida, todo un delirio caro y pretencioso, adonde no se entendía mucho y encima el bajón que es ya de por si la historia.

Salimos todos en silencio y el petiso tomando la voz de mando musitó un triste y resignado: que peliculón... el resto no acotamos nada más y me despedí de el. Nunca más lo vi.

Puenzo había ganado mucha guita y prestigio con "La Historia Oficial" una película más o menos pero que fue la primera en tocar el tema de los hijos apropiados por la dictadura. Por eso le dieron el Oscar. Entonces el tipo sacó chapa y todo el mundo le daba guita para filmar lo que quisiera y grandes actores internacionales accedieron a filmar con el.

En ese sentido Puenzo es un ejemplo paradigmático del viejo cine argentino: gente con pretensiones literarias que en lugar de escribir novelas filma películas sin saber filmar.

Ya estaba naciendo ahí la respuesta a tanta mediocridad con "Rapado" de Rejtman y un par de años después nacería lo que se dio en llamar el Nuevo Cine Argentino.

Según tengo entendido, Puenzo también dirigió desastrosamente el INCAA durante la presidencia de Alberto Fernandez y es de esos tipos que siempre andan dando vueltas chapeando con su estatuilla dorada.

domingo, febrero 01, 2026

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA



Hace rato que los cines están muriendo en el mundo pero dan pelea hasta el final. Ayer por la tardecita con toda la gente en la pileta o en el bar el único loco que se metió en el Cine Italia para ver las dos horas y media de "Marty Supreme" fui yo. Que por cierto es una gran película a pesar de lo extensa.

Por eso esta tristeza de estar solo en un cine, en esta ceremonia religiosa que ahora si parece estar muriendo cuando todos miran las plataformas digitales en donde se producen películas explicadas para los que están distraídos o miran la peli en el celular.

Cuando era un niño, además del Cine Italia también estaba el Cervantes. La pasta del domingo se compartía en familia y luego a los chicos nos llevaban al cine a ver la matinée que constaba de dos films. Mucho espagueti western con Trinity y Bud Spencer y también como canta Joaquín Sabina: juegos de manos / a la sombra de un cine de verano/ juegos de manos/ y siempre daban una de romanos. 

Entrado en la adolescencia iba a ronda, la función de la tarde. Los cines ya habían entrado en una de sus tantas crisis y en el Cervantes daban las películas eróticas argentinas tipo "Atrapadas" y "Correccional de mujeres" y en la desesperación de tener espectadores nos dejaban entrar a los menores de edad a pesar de que eran películas prohibidas para menores de 18. Tremenda calentura me generaba Edda Bustamante que años después fue justamente homenajeada en una canción de Attaque 77.

Ya de grande y a fines de los noventas estrenaron en el Italia "Titanic" y como era muy larga hacían una pausa por la mitad. Quedó la anécdota del tontito del pueblo que se fue en la pausa y después le contaba a todos que la película era una mierda, que no pasaba nada, que ni siquiera se había hundido el barco.

Crecí con la idea de que el cine era bigger than life y copiaba modos y gestos de las estrellas. Hoy sé que no es más que una ilusión hermosa, tal vez la más hermosa.