domingo, febrero 01, 2026

CRÓNICA DE UNA MUERTE ANUNCIADA



Hace rato que los cines están muriendo en el mundo pero dan pelea hasta el final. Ayer por la tardecita con toda la gente en la pileta o en el bar el único loco que se metió en el Cine Italia para ver las dos horas y media de "Marty Supreme" fui yo. Que por cierto es una gran película a pesar de lo extensa.

Por eso esta tristeza de estar solo en un cine, en esta ceremonia religiosa que ahora si parece estar muriendo cuando todos miran las plataformas digitales en donde se producen películas explicadas para los que están distraídos o miran la peli en el celular.

Cuando era un niño, además del Cine Italia también estaba el Cervantes. La pasta del domingo se compartía en familia y luego a los chicos nos llevaban al cine a ver la matinée que constaba de dos films. Mucho espagueti western con Trinity y Bud Spencer y también como canta Joaquín Sabina: juegos de manos / a la sombra de un cine de verano/ juegos de manos/ y siempre daban una de romanos. 

Entrado en la adolescencia iba a ronda, la función de la tarde. Los cines ya habían entrado en una de sus tantas crisis y en el Cervantes daban las películas eróticas argentinas tipo "Atrapadas" y "Correccional de mujeres" y en la desesperación de tener espectadores nos dejaban entrar a los menores de edad a pesar de que eran películas prohibidas para menores de 18. Tremenda calentura me generaba Edda Bustamante que años después fue justamente homenajeada en una canción de Attaque 77.

Ya de grande y a fines de los noventas estrenaron en el Italia "Titanic" y como era muy larga hacían una pausa por la mitad. Quedó la anécdota del tontito del pueblo que se fue en la pausa y después le contaba a todos que la película era una mierda, que no pasaba nada, que ni siquiera se había hundido el barco.

Crecí con la idea de que el cine era bigger than life y copiaba modos y gestos de las estrellas. Hoy sé que no es más que una ilusión hermosa, tal vez la más hermosa.


jueves, enero 29, 2026

SOÑAR Y DESPERTAR

En general se suele asociar al soñador con el artista, el bohemio.

Es así y no es así.

En la espiritualidad se le llama soñador a todo aquel que está inconsciente, sueñe con ser famoso, con comprarse un auto o un yate.

En lugar de estar presente, atento al ahora, a la eternidad de la conciencia, el soñador boludea por los recovecos de su mente yéndose al pasado y al futuro.

Y como está confundido y no sabe que hacer va al psicólogo. Y el psicólogo le recomienda que haga cursos de lo que sea. Que aprenda más. Que junte más información en su cabeza.

Error. Es desaprender el desafío que se suele llamar meditación. Pero claro, está en contra del mundo y de lo que este te vende.

Despertar es vaciar la cabeza, desconectar el ego. Lo otro es complicarte más la existencia.

La computadora conocida como mente o ego se vuelve loca porque no para de trabajar. Hay que aprender a apretar el botón de apagado.

Y descubrir el silencio, no solo el de la naturaleza, lo más importante es el silencio interior, la ausencia de pensamientos y emociones.

La Nada misma que es el Todo.


lunes, enero 26, 2026

LA LEY Y EL ORDEN


 


Entre enero de 2000 y enero de 2001 trabajé como telemarketer en La Ley, una editorial muy prestigiosa que trabaja para abogados y contadores.

Fue mi mejor experiencia dentro de los call centers y del capitalismo tardío, fin del menemismo, principio de la alianza, justo antes de que todo se fuera a la mierda.

Y lo recordé por un detalle que parece absurdo pero no lo es.

Con los años de meditación he descubierto que mi problema es una angustia que está escondida y que me genera ansiedad, huir del momento presente porque cada tanto y sobretodo en los momentos que más me importan, me invade la sensación de que todo va a salir mal. Y huyo.

Cuando hice el psicotécnico eso saltó y luego me lo informó mi supervisora, con la que tuve un par de entrevistas antes de entrar.

Ya empezó todo bien, con buena leche, cuando tu supervisora te dice que el psicotécnico te dio mal porque no hay nada peor para un vendedor que ser negativo, no tener actitud ganadora. Pero ella me dijo que le había caído bien, que me daba la oportunidad y que creía en mi.

Eso fue una verdadera escuela de marketing, con constante capacitación y buena onda. Me pasaron mil cosas geniales, tendría que escribir una novelita con todo eso, me mandé mil cagadas y me las perdonaron, me tuvieron paciencia. Para que yo me terminara yendo ofendido como un boludo.

También recuerdo la lectura de "La empresa de vivir" del filósofo Tomás Abraham y eso que leía era lo que vivía en mi trabajo.

Se ve que triunfar en el neoliberalismo salvaje no era lo mío y que de alguna forma intuí como terminaría todo en el país unos meses después.

A la vez la empresa comenzaba a ser absorbida por una multinacional yanqui así que también viví eso que habían sido los noventas y que hoy se repite en Argentina.

Ciclos que van y vienen, la ideología y entrenamiento del empleado de venta telefónica como si fuera un seductor que tiene que aprender a levantarse minas.

La empresa de vivir y esa filosofía berreta de retroceder nunca, rendirse jamás.




martes, enero 20, 2026

JUSTO DELANTE DE TU NARIZ


 

Hay un cuento genial de Edgar Allan Poe: "La carta robada" (tal vez el más genial) en donde alguien roba una carta con información confidencial del Rey de Francia. Todos saben quién fue y en que casa está la carta. Entonces la policía parisina ingresa a la casa por la noche varias veces y en total silencio levantan todo, revisan los lugares más recónditos y nada, la carta no aparece. Finalmente deciden recurrir al célebre detective Auguste Dupin quién va a visitar al ladrón a plena luz del día y se da cuenta que la carta estaba en el lugar más visible, frente al escritorio del ladrón. Dupin la recupera y se va.

La genialidad, incluso la sabiduría y belleza del cuento reside en que este es el secreto supremo de la vida. La verdad, Dios, el infinito se oculta justo delante de nuestros ojos. En eso reside la dificultad para encontrar lo supremo, al igual que la carta robada. Por eso uno necesita tomar una distancia, acostumbrar los ojos a ver la sencillez. Y eso se logra básicamente meditando.

Hay incluso una meditación hinduista que consiste en mirarse la punta de la nariz, ellos creen que si un hombre está mucho tiempo mirándose fijo la nariz accederá al conocimiento divino.

No podés encontrar el sentido de la vida porque está justo delante de tus ojos, lleva un tiempo de entrenamiento y nadie dice que es fácil. La mente, el ego te lleva del pasado al futuro todo el tiempo y te enloquece, pero es justo acá y ahora que está la esencia de la existencia.

No hay otro tiempo ni otro lugar que acá y ahora, eso es la eternidad. El tiempo es una invención de la mente, el pasado y el futuro solo son ilusiones. Y la eternidad no es un tiempo sin final. Nada que ver con el tiempo. Es la profundidad que se halla estando despierto, atento al momento presente.

jueves, enero 15, 2026

¿DE QUE HABLAMOS CUANDO HABLAMOS DE PERONISMO?

Para mi cuando Juan Domingo Perón habla de la Tercera Posición Histórica da en el clavo: ni Capitalismo ni Comunismo. Una especie de Socialdemocracia a la Europea.

Por eso me considero peronista y voté casi siempre opciones peronistas. Y me gusta mucho ese cantito: Ni yanquis/ ni marxistas/ peronistas.

Ahora bien: hace poco vi un videito en Instagram de Duhalde diciendo que una vez le había pedido plata a Cristina para cierto homenaje a Perón que no recuerdo y Cristina le respondió: yo no pongo un peso para ese viejo de mierda. Me sorprendió la anécdota y pensé: Duhalde está viejo y resentido.

Pero después vi otro videito de Instagram adonde le preguntaban a León Gieco sobre si la letra de "Solo le pido a Dios " hace referencia a Perón y Gieco ratificaba eso, que el había sido Montonero y que Perón los echó de la Plaza de Mayo entonces el piensa que Perón los cagó y por eso escribió: Solo le pido a Dios/que el engaño no me sea indiferente/si un traidor puede más que unos cuantos/que esos cuantos no lo olviden fácilmente.

Es muy retorcida la historia de Montoneros y el Peronismo más clásico. Perón hacía equilibrio entre los extremos y los Montoneros eran la ultraizquierda que quería hacer una revolución socialista e instaurar en la Argentina una dictadura de izquierda al estilo Cuba. Perón sabía esto pero les dio bola y los llamó "Juventud Maravillosa" porque en un momento le servían. Asimismo, los Montoneros creían que estaban usando a Perón y cuando ya no les sirviera más lo iban a descartar.

Perón muere siendo Presidente y se desata el caos: Asume Estela Martinez pero el que manejaba el poder era el Brujo López Rega que crea la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) para exterminar a los Montoneros. Se cagaban a tiros y a bombazos todos los días, era la extrema derecha contra la extrema izquierda, ambas peronistas.

Y por culpa de ellos llegó el golpe militar del 76, la más sangrienta dictadura militar de la Argentina.

En el 83 vuelve la democracia y asume Alfonsín. Y hace lo que había que hacer: enjuicia a los militares pero también a los montoneros. Y condena a ambos.

Llega Menem en los noventas e indulta a todos: militares y montoneros.

En 2003 asume Néstor y comienza de vuelta los juicios. A los militares solos, con los montoneros se hace el boludo.

Claro si en realidad, caigo ahora, el Kirchnerismo y la década ganada encarnan un gobierno montonero, no peronista. Era la famosa juventud maravillosa que ahora había tomado el poder democráticamente.

Los Kirchner crean "La Cámpora" que sería la juventud maravillosa de ahora, todos esos pelotudos que no empuñan fusiles sino I Phones.

Y así estamos, todos peleados contra todos mientras gobierna cualquiera.

Pero una vez mas ratifico: yo soy peronista no montonero.


domingo, enero 11, 2026

BUDISMO A LA BARTOLA



Hace más de 2500 años en un pequeño reino de la India había un príncipe llamado Siddharta Gautama que tenía mujer e hijos y también un padre que lo quería de heredero en el trono.

Pero un día el príncipe sintió el llamado divino, la historia es bien conocida y no la voy a repetir.

Renunció a su familia, dinero, propiedades y trono lanzándose al camino con lo puesto y mendigando para poder comer.

 Hay que aclarar que, al menos en esa época, en la India eso era algo común: monjes, buscadores, ermitaños que vagaban por todos lados en busca de la verdad y la gente los respetaba y les daba de comer porque entendía perfectamente que esa es la máxima aspiración que puede tener un ser humano.

Hoy día una persona así acá, en la China o en la India es simplemente un vago, un parásito.

Un día Siddharta encontró lo que estaba buscando, despertó y a partir de ahí se lo conoció simplemente como el Buda (el despierto) y siguió vagando y mendigando pero ahora enseñando a otros como despertar.

Salvando las enormes distancias, yo no sentí el llamado divino sino que simplemente colapsé con una experiencia tántrica que no supe aprovechar y a partir de ahí uno queda con el estigma del loco, psiquiátrico, psicótico, esquizofrénico, discapacitado mental, etc.

Pero lo interesante de esta cuestión es que llevado al extremo que llegué, donde la ciencia se declaró impotente para curarme, fui guiado por la vida hacia el camino espiritual. Forzado también porque no quedaba otra: era eso o el corchazo.

Increíblemente mis padres aceptaron mantenerme, no necesité salir a la calle a mendigar, hace décadas que no tengo trabajo estable y que vengo profundizando en un camino donde mi familia me bancó. Obvio que mientras hacen manejos espurios con la ley y la herencia, pero bueno eso es lo de menos. Lo importante es que me regalaron la libertad de ser. Nada menos.

Lo que yo primero creí que era la maldición de la mal llamada enfermedad mental, se transformó en la bendición de encontrarle el sentido a mi vida. La mayoría no tiene ese aviso porque son neuróticos, tienen un grado de locura controlada que les permite seguir viviendo en la Matrix. En cambio el que es psicótico se ve forzado a reinventarse o terminar en un loquero.

Y así voy por la vida, viviendo meditativamente, célibe, austero, un monje sin religión, llevando este diario de viaje que me permite despuntar el vicio de la escritura y no mucho más

Una especie de budismo a la bartola.

miércoles, enero 07, 2026

PEDRO AZNAR Y LA MÚSICA DE LAS ESFERAS

 Me fascinó una entrevista a Pedro Aznar aparecida en La Nación del domingo.

Nunca es tarde cuando la dicha es buena: el descubrimiento del virtuosismo de Aznar que no es solo musical sino también humanístico. Puede profundizar en música, poesía, literatura, meditación, política y vinos.

Todo forma parte de su vida y a la vez todo está interconectado milagrosamente en su obra.

A ver: recuerdo mil debates con amigos y amigas en donde yo estaba en contra de la genialidad de Aznar, demasiado fría tal vez y carente de hits. Siempre adoré a Cerati y veía en su formación puramente intuitiva muchos más valores que el músico argentino que estudió en Berklee. Mis amigos más grandes idolatraban a Pedro Aznar como el súmmum del arte y mi rebeldía era despreciar tanto diploma.

Incluso recuerdo que milagrosamente tocó una vez en Suárez en el Teatro Cervantes y yo preferí estar en el café de adelante tomando algo en lugar de ir a su recital. Cuando salió de tocar, me pasó por al lado.

Pero los años transcurren y uno algo aprende. También la falsa dicotomía de Cerati-Aznar fue desmentida por ellos mismos que colaboraron en varias oportunidades como el disco Tango IV y en Canción Animal mismo.

Así que el pibe prodigio del bajo que tocó todo con todos, acá y allá, hoy es un adulto sabio que gira presentando su nuevo disquito.

Obvio que lo voy a ir a ver pronto por primera vez en mi vida.